domingo, 29 de julio de 2012

MIGUEL DE TENA. "PORRINAS ESTA EN TODOS LOS CANTAORES EXTREMEÑOS"

Los tangos y los jaleos nacieron en la Plaza Alta de Badajoz, aunque también los cantaba una familia de gitanos de Mérida

02.01.11 - 00:03 -
Hay que nacer con duende para ser flamenco. O se tiene, o no se tiene. Y Miguel de Tena (Ruecas, 1976) puede presumir de poseer ese encanto propio que hace que su público termine con los 'pelos de punta' después de cada actuación. Cuenta con el privilegio de ser el embajador de la nueva generación del flamenco extremeño; y viene a reivindicar que aquí hay arte de sobra para seguir enriqueciendo el 'cante gitano'. «Aunque vivir de este mundo sea difícil», asegura.
De Tena empezó a cantar con siete años en el cine de su pueblo y, desde entonces, supo que lo suyo eran los escenarios. Acudió a muchos festivales mientras trabajaba en una fábrica de sillas hasta que tomó la decisión de dedicarse en cuerpo y alma al flamenco. Su nombre sonó alto en el panorama nacional cuando fue Lámpara Minera, en el año 2006, «el premio que perseguimos todos los jóvenes, porque abre muchas puertas». Pero asegura que, después de este galardón, hay que luchar el doble. Actualmente, «y gracias a Dios», dice, sigue viviendo exclusivamente de su cante, «y no me va mal».
Según este artista, la región tiene un pasado de oro con un referente claro que continua vivo en las nuevas voces: por toda Extremadura sigue corriendo sangre de Porrina. «En todos los cantaores extremeños hay alguna pincelada de su estilo, de su sello propio», asegura Miguel de Tena. Precisamente, Porrina de Badajoz creó uno de los palos típicos extremeños: su propio fandango. A este palo flamenco se le unen otros dos considerados los más característicos de la tierra: los tangos y los jaleos.
-El abanico extremeño es amplio.
-Generalmente, a la gente que no conoce mucho el flamenco en Extremadura, os palos que le suenan son los tangos y los jaleos, que son dos estilos autóctonos. Pero aparte de éstos, están los fandangos de José Pérez de Guzmán, que nació en Jerez de los Caballeros, aunque su vida ha transcurrido en Huelva. Después están los fandangos de Porrina, que le dio su toque personal, su sello propio. Y también están los fandangos de Fregenal de la Sierra, que son estilos autóctonos de nuestra tierra y personales del niño de Fregenal. Tenemos, asimismo, la taranta (un cante minero) de Pepe el Molinero, que era un cantaor anterior a Porrina de Badajoz. Por tanto, en Extremadura existe un abanico bastante extenso dentro de las dos provincias que tenemos.
-¿Qué significa el nombre de Porrina en el flamenco extremeño?
-Porrina de Badajoz está en todos los cantaores extremeños, es la mejor referencia que tenemos aquí en la región. Yo ni sé los discos que tengo de él, son un montón. En mis principios, en mis primeros festivales, el público no me dejaba bajarme del escenario sin que hubiera hecho unos fandangos de Porrina.
-Dicen que los tangos y los jaleos nacieron precisamente en la Plaza Alta de Badajoz.
-Sí, pero los jaleos también los cantaban en Mérida, había una familia de gitanos que también los cantaba allí.
-¿Qué diferencia hay entre los tangos, los jaleos y los fandangos extremeños?
-La diferencia es grande porque el fandango es un palo libre, que no lleva compás, como, por ejemplo, los de Porrina o los de Fregenal. Los tangos son parecidos a las bulerías (un cante festero) y hablan de cosas típicas de Extremadura. Y en los jaleos la guitarra va dando compás al golpe, es decir, que no es un compás continuo.
-¿Cree que esta aportación regional al flamenco es conocida en el resto de España?
-Para las personas que están muy metidas en el flamenco sí, porque en España, quien investigue un poquito nada más, enseguida da con los palos autóctonos extremeños.
-El rector de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA), Juan Manuel Suárez Japón, ha hecho unas declaraciones recientemente asegurando que la aportación extremeña al flamenco no es «homologable» a la andaluza tras declararse éste por parte de la Unesco Patrimonio Inmaterial de la Humanidad (la candidatura la comparten Andalucía, Extremadura y Murcia). ¿Qué opina al respecto?
-Yo estoy mucho por Andalucía (pasa bastante tiempo en un chalé que tiene entre La Puebla de Cazalla y Marchena, en Sevilla), y allí son ocho provincias y hay una gran afición. Andalucía ha dado muchos cantaores, ha puesto más, es donde ha nacido el mayor número de artistas que han dado historia al flamenco. Y bueno, en el caso de Extremadura, somos dos provincias, pero no nos quedamos atrás. Hay muchas peñas flamencas que organizan muchos actos y también hay mucha afición.
-¿Hay más apuesta institucional en Andalucía?
-No es que haya más apuesta institucional porque las instituciones extremeñas se han volcado siempre con el flamenco y se siguen volcando. Ahora con los tiempos de crisis siempre hay recortes, pero a las instituciones habría que darles un premio por el apoyo que han dado siempre al flamenco. En Andalucía, ahora con la crisis, también se han venido abajo festivales que tenían hasta 30 ó 35 años de historia.
Hasta 56 palos
-Volvamos a los palos del flamenco, ¿cuántas variantes conviven en la actualidad?
-Algunos hablan hasta de 56, pero no sé si todos están reconocidos porque hay muchas variaciones. Por ejemplo, la soleá es un palo, pero dentro de ella está la soleá de Triana, la de Cádiz, la de Alcalá, hay muchos estilos. Antiguamente, hablo de los primeros años del flamenco, según en qué barrio, se cantaba de una manera o de otra, había muchas variaciones porque los cantaores creaban estilos. Por ejemplo, los tangos y jaleos que se cantaban en la Plaza Alta de Badajoz eran distintos de los que se cantaban en Mérida, cada uno tenía su personalidad. Verás una anécdota muy curiosa: se creaban estilos porque no existían grabadoras y la única forma de escuchar un cante era yendo a donde había un festival. A los festivales (al de Jerez, por ejemplo) iban los cantaores de la época, cada uno con su estilo propio. E iban a escucharlos otros cantaores para aprender de ellos. Pero, como no existía la grabadora, pues el que escuchaba, al día siguiente, intentaba repetir el mismo cante, pero lo hacía diferente, nunca le salía igual. Por eso se creaban nuevos estilos. Yo, cuando quiero aprender de un cantaor o repetir un cante, lo tengo que escuchar muchas veces para que salga igual. Hoy día es muy difícil crear un cante nuevo porque ya está todo inventado; y, aunque alguien lo hiciera, no le echarían cuenta. Ahora los tiempos han cambiado mucho y con 'el Internet' el cante llega a todos sitios.
-¿Cuáles son los palos que más suenan entre las nuevas generaciones de los cantaores flamencos de la región?
-Los que más se suelen hacer son los cantes de compás, como los tangos, las bulerías, las seguiriyas, las malagueñas... Los cantes mineros también se hacen de vez en cuando.
-¿Qué distingue, por ejemplo, a unas bulerías de unas alegrías?
-Los dos palos llevan un compás de doce tiempos, y los dos son cantes festeros (estilos alegres y bulliciosos), pero las bulerías son más festeras incluso que las alegrías. Las alegrías son un cante propio de Cádiz, se explican cosas graciosas de allí.
-Bulerías y alegrías son los cantes 'alegres'. ¿Cuáles son los palos tristes del flamenco?
-La soleá, por ejemplo. Es uno de los cantes más primitivos, junto con la toná, la liviana y la seguiriya. La soleá habla de amores y desamores, se cantan más penas que alegrías, es un palo más serio. La seguiriya también es un palo más 'dolío', más profundo. Y, también, se suelen cantar más penas.
-En todos estos palos casi siempre acompaña al cantaor una guitarra, una pieza, se puede decir, clave. ¿Usted sabe tocarla?
-Todavía no. Es una asignatura que tengo pendiente. Ahora voy a empezar a dar clases para aprender porque la verdad es que me gusta mucho.

http://www.hoy.es/v/20110102/sociedad/porrina-esta-todos-cantaores-20110102.html

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