domingo, 12 de febrero de 2012

FRANCISCO ZAMBRANO "EL FLAMENCO EXTREMEÑO ESTUVO EN NIMES"

A muchos les podrá sorprender el título y la presencia del Flamenco Extremeño en Nimes, pero si reparan en que a esa franja del sur de Francia --que va desde Marsella, con su importante asentamiento gitano de origen español, con Nimes, Arlés y La Camarga, hasta nuestra frontera—llegaron muchos españoles con la depresión que siguió a los locos años veinte del siglo pasado, a los que se unieron muchos más buscando refugio durante y al terminar nuestra trágica guerra civil, no sorprenderá que su población esté compuesta de forma numerosa por hijos y nietos de aquellos emigrantes, que entienden el español y sienten y gustan de nuestras costumbres, de nuestra música flamenca y de la fiesta de los toros.

Y Nimes, ciudad taurina y flamenca por excelencia, acaba de celebrar una nueva edición de su Festival Internacional de Flamenco, que hace la número XXIII. Igualmente todos los años acoge una importante Feria Taurina, con toreros de primera línea, en su magnifico, milenario y bien conservado anfiteatro romano.
El Festival Flamenco de este año ha desarrollado todo un ciclo de conferencias, talleres didácticos, exposiciones, proyecciones de películas y espectáculos, que ha durado, nada menos, que desde el 9 al 21 de enero y en él ha debutado con éxito Extremadura, gracias al convenio de colaboración firmado por nuestra Comunidad, en marzo de 2011, acuerdo mantenido por el actual gobierno extremeño.

El día 20 de enero, primero me tocó a mí, que no era nuevo en esa plaza (había estado en el 2005, en el XXXIII Congreso Internacional de Arte Flamenco, participando en una mesa redonda, con el maestro Fosforito, sobre Los viajeros románticos franceses que escribieron del flamenco y de los toros) hacer el prólogo con la conferencia Extremadura en el Flamenco. Sus artistas. Sus cantes. Traté de poner a los ciudadanos de Nimes en disposición de comprender lo que es Extremadura dentro del Arte Flamenco y prepararles para el espectáculo De Tangos y Jaleos, en estado puro, que iban a degustar por la noche. En resumen, les dije que Extremadura y sobre todo la provincia de Badajoz es territorio flamenco por derecho propio y con más entidad flamenca que la mitad de las provincias andaluzas. Y eso porque no solo recibió y tiene presencia documentada en todas las etapas del flamenco con sus principales artistas, sino porque ha dado artistas en las tres disciplinas del flamenco: el cante, el toque y el baile, algunos de los cuales han alcanzado fama nacional e internacional, y cantes propios o autóctonos de Extremadura: los Jaleos y los Tangos y las creaciones personales reconocidas de Don José Pérez de Guzmán de Jerez de los Caballeros, Pepe El Molinero de Campanario, Manolo Fregenal de Fregenal de la Sierra y Porrina de Badajoz.

Por la noche, el esperado espectáculo flamenco-racial extremeño, De tangos y jaleos, con un lleno total, no defraudó a los asistentes. Descubrieron el flamenco extremeño en todo su jugo, sin mezclas ni modismos, y pudieron observar con asombro como un gitano de Badajoz, de setenta años, de nombre El Peregrino --que muchos tiempo atrás, con 18 años, había sido primer premio internacional de baile por zapateado en Jerez de la Frontera--, transmutaba su ruda apariencia en majestuosa elegancia, cada vez que levantaba los brazos y zapateaba al compás de nuestros cantes. Unos cantes interpretados con toda autenticidad por las voces de Alejandro Vega, el gitano que mejor se queja por jaleos; El Madalena, con sus tangos populares recogidos de la Plaza Alta, (quien además hizo dos grandísimos fandangos de Pérez de Guzmán llevados a ritmo por todo el grupo), y la Kaíta, con su grito desnudo y salvaje que nos recordó, a su forma, los tangos y fandangos de Porrina de Badajoz. Todos capitaneados por la guitarra maestra de Miguel Vargas, el recreador del toque extremeño, que es el director artístico y el alma espectáculo, bien secundado por las guitarras de su hijo, Juan Vargas, y El Nene y la percusión de Quico Suarez.

Fue un día redondo para el Flamenco Extremeño que cosechó, en Nimes, un triunfo rotundo a nivel internacional y que estuvo arropado y apoyado, sin reservas y con categoría, por la Consejera de Educación y Cultura, Trinidad Nogales, y por su Director de Promoción Cultural, José Antonio Agunde.
Al finalizar, al exigente público de Nimes que vibró y se entregó con nuestro flamenco, y que no dejaba que se fueran nuestros artistas (obligándoles a realizar hasta cuatro bises), Miguel Vargas les dedicó El Emigrante, que compusieron, hace ya algunos años, Juanito Valderrama y Niño Ricardo. Todo el teatro en pie se dejó arrastrar por el entusiasmo, en una velada donde el colofón lo puso una interpretación tan autóctona como El Candil, a ritmo de rumba con toques de guitarras y percusión, y que fue jaleada con palmas por unos espectadores conquistados por el arte extremeño.



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