miércoles, 19 de octubre de 2011

OTOÑO FLAMENCO DE FUENTE DE CANTOS. RESEÑA DE PACO ZAMBRANO

VIII OTOÑO FLAMENCO EN HOMENAJE AL NIÑO DE FREGENAL





Día 15-10-2011- EL GRAN FESTIVAL DE ARTE FLAMENCO


Y llegó la noche estelar del VIII OTOÑO FLAMENCO de Fuente de Cantos con el Gran Festival de Arte flamenco, el día 15, que quedará para el recuerdo de todos los que la presenciamos.
Lo abrió el cantaor de Ribera del Fresno, Juan Carlos Sánchez, que hizo granaína y media, siguiriyas, tientos-tangos y terminó rematando con una serie de fandangos, con los que levantó al público y en los que se acordó del Niño Fregenal. Excelente actuación de Juan Carlos, muy seguro, muy compenetrado con la guitarra, con una voz redonda y diáfana y en una línea de progresión favorable que le está dando un sitio en el cante extremeño.


Siguió el baile por soleá rematado por jaleos de Zaira Santos, acompañados por la Familia Vargas. Nos gustó el cante de atrás de Juan Antonio Rodríguez muy coordinado con el toque y con el baile de Zaira. Esta, nos sorprendió con su decisión y su gracia y sobre todo con ese pellizco extremeño por jaleos, contoneándose como las gitanas viejas a pesar de que su aire es de la escuela sevillana. Miguel Vargas como siempre en maestro, mandando y Juan Vargas, a su vera, ajustado, con un toque que recoge la solera “Vargas” pero que se va a lo actual. .


A continuación la estrella de la noche, la esperada Celia Romero que con solo 16 años se ha convertido en la ganadora más joven de las 50 ediciones celebradas del Festival del Cante de la Minas, consiguiendo la Lámpara Minera de 2011. Celia que venía muy segura y a por todas, con muchas ganas, no defraudó las expectativas levantadas por su reciente triunfo y comenzó interpretando, haciéndole un guiño a la Lámpara, una taranta durísima en la que no le tembló su clara y segura voz y después se fue a demostrar su avances en los cantes a ritmo, haciendo con soltura cantiñas y bulerías, para rematar con una serie de fandangos con los que igualmente levantó al respetable.
De nuevo el baile con el compás de Los Vargas y Zaira Santos, ahora por alegrías, que en estas, si se le notó la gracia y el aire de las escuela sevillana y las manos de Cristina Hoyos. Estuvo Zaira muy flamenquita, moviendo con mucha soltura el mantón y la bata de cola.


El cierre con broche de oro corrió a cargo del cantaor de Montilla, Antonio Mejías, que en una coche donde el arte se había puesto caro, no se arredró y también salió a por todas cantando por tonás con una gran fuerza y expresividad y siguió por soleá recreándose en los bajos que son los que jieren y después con un recorrido por los fandangos cordobeses, haciendo los cuatro estilos de Lucena. de Dolores, Rafaelíllo Rivas, el verdial lucentino y el de Cayetano y unos trepidantes tanguillo de Cádiz recordando a Chano Lobato, que acabaron de calentar al publico, para rematar por bulerías donde se vació intercalando, “jerez”, cuplés y canciones y por fandangos, que pusieron de pie a todo el numeroso asistente que llenaba el auditorio con asientos supletorios. Estuvo Antonio en artista y dejó un excelente halo en los asistentes, entre los que se encontraban socios de numerosas peñas flamencas de la provincia.

A los tres cantaores los acompañó el guitarrista pacense Francis Pinto, que es el guitarrista habitual de los tres. Con Mejías estuvo en la final del Concurso Nacional de Córdoba y a Celia y a Juan Carlos los lleva desde sus comienzos. Francis estuvo toda la noche en maestro, se le notaba que disfrutó de lo lindo, incluso con una uña rota. Se evidenciaron mucho sus tablas y su ya largo recorrido acompañado en el que está al nivel de lo mejores guitarristas de esta especialidad.
También a los tres cantaores los acompañaron las palmas y el compás de la cantaora cordobesa Amparo Ramos y de la bailaora extremeña Pilar García.
En resumen, noche para el recuerdo, con la que se clausuró este VIII OTOÑO FLAMENCO en Homenaje Manolo Fregenal, en el centenario de su nacimiento, en la que a pesar de que nos mantuvimos sentados, sin solución de continuidad, más de dos horas y medias, se nos hicieron cortas por la calidad y por la variedad de las interpretaciones.
¡ Enhorabuena a todos y que el IX OTOÑO siga en esta línea o incluso que se mejore, pero para eso tendremos que tener la suerte de que los duendes nos acompañen como este año! ¡ Salud y libertad, flamencos!.


VIII OTOÑO FLAMENCO EN HOMENAJE AL NIÑO DE FREGENAL

Día 11-10 de 2011, dedicado a los Jóvenes Flamencos Extremeños
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El Día 11, estuvo dedicado a los jóvenes flamencos extremeños y con nosotros estuvieron el jovencísimo guitarista de Calzadilla-Fuente de Cantos, Iván Peña, que es el socio más joven de la Peña Flamenca de Fuente de Cantos, que es muy flamenco y tiene una gran afición, por lo que estamos seguros que de de seguir con esa pasión tendrá un gran futuro. Acompañó por malagueñas con abandolao, siguiyas, tangos de Badajoz y fandangos a Francisco Escudero “El Perrete”, jovencísimo cantaor de Badajoz, actualmente formándose en Sevilla y que ha sido el ultimo ganador del concurso de Fandangos de Oliva de la Frontera.

Siguieron, el guitarrista local Manolín García, recientemente licenciado en guitarra clásica y flamenca en el Conservatorio Superior de Córdoba, que es ya todo un guitarrista consolidado y en línea ascendente, que acompaño a Ismael Solomando, de Valdivia, uno de los finalistas del concurso de Canal Extremadura, que tiene una voz muy flamenca. Hicieron tientos-tango, granaína y media, bulerias y fandangos.

Cerró la actuación de los jóvenes, el novel maestro Joaquin Muñino, como siempre profundo y muy ajustado al cante de su pareja María José Chacón que ha experimentado un gran avance a su lado. Interpretaron, tientos tangos, peteneras tangos- guajira y fandangos en los que recordó al Niño de Fregenal.

El broche, en forma de colaboración especial, lo pusieron dos maestros de los aires extremeños, Miguel Vargas, el padre de la guitarra flamenca extremeña y el especialista en los Cantes de Badajoz, Domingo Rodríguez “El Madalena”. Sencillamente estuvieron geniales, coreados por el publico que les aplaudió y les reconoció de pié, por eso que decía Fregenal, del sello propio.

VIII OTOÑO FLAMENCO EN HOMENAJE AL NIÑO DE FREGENAL

Día 8-10 de 2011. Homenaje a Manolo Fregenal.


Con gran éxito artístico y de publico se celebró el VIII OTOÑO FLAMENCO de Fuente de Cantos, dedicado a MANOLO FREGENAL, Manuel Infantes Martínez – Fregenal de la Sierra 1911- Sevilla 1986, el jilguero de la voz cristalina, con motivo del Centenario de su nacimiento en Fregenal de la Sierra (Badajoz), en el auditorio de la Música de Fuente de Cantos.

El Otoño Flamenco 2011, comenzó con un emotivo Homenaje en recuerdo a Manolo Fregenal, mediante una semblanza humana, artística y flamenca que le hizo el flamencólogo Paco Zambrano que fue desgranando su infancia, sus inicios, su debut, sus premios, su obra y sus grabaciones y toda su vida artística. Parándose a señalar la faceta de creador del El Niño de Fregenal, en la que dijo que, nos dejó en herencia tres fandangos: dos de corte natural personal y uno de transición, como su pueblo entre Badajoz y Huelva, con los que pasó a la Historia del Flamenco.

Porque tengo sello propio,
mi fandango es el mejor.
Donde ya vaya a cantar,
que no me tomen por otro,
que soy el de Fregenal.

A continuación su sobrino José Garcés Infantes, “Pepe Fregenal”, recibió placas recuerdos del homenaje a su tío, que le entregaron por parte de la Peña Flamenca de Fuente de Cantos, su presidente, D, Luís Molina, por parte de la Federación Provincial de Peñas de Badajoz, el presidente de la la Peña federada “Juan Carlos Sánchez” de Ribera del Fresno y por parte del Exmo. Ayuntamiento de Fuente de Cantos, su alcaldesa Dª. Carmen Pagador, que le hizo entrega de un busto de Zurbarán.

Pepe Fregenal agradeció muy emocionado el homenaje a su tío y aunque como había anunciado el mantenedor del acto se encontraba, por enfermedad, muy mermado de facultades, recordó el cante de su tío, haciendo la cabal del Pena que en su día grabó Fregenal y los dos fandangos naturales personales antiguos.
El homenaje siguió con los fandangos al estilo del Niño Fregenal que hicieron los tres artistas invitados al homenaje. Cada uno hizo cuatro fandangos de Fregenal, uno de cada uno de los naturales personales y dos de los de transición, con letras preparadas y alusivas al artistas. En primer lugar Paco Dávila, porque fue Premio Nacional, por los estilos de Fregenal, además de en otros, en el Concurso, histórico, de los Cantes Extremeños celebrado en 1987 y le siguieron Maite Olivares y Pedro Cintas. Estuvieron todos a gran altura.

Terminado el homenaje en sí, empezó el festival, con el cante de Maite Olivares que hizo muy ajustada y musical la malagueña de Gayarrito, con el fandango Yerbabuena y la bandolá de Juan Breva, las tres Peteneras, Jaleos y Tangos de Badajoz. Maite que es una excelente bailaora y que actualmente realiza los estudios de cante flamenco en el conservatorio de Sevilla, sigue en esa línea de progresión perfeccionista, cada vez mas segura, lo que la está llevando a convertirse también en una excelente y completa cantaora.

Paco Dávila, recordó los otros dos premios nacionales que ganó en el 87, haciendo la taranta del Molinero y los fandangos de Pérez de Guzmán y pidió la licencia para hacer dos cantes a ritmo, porque se queja que lo tenemos castigado a hacer sus especialidades extremeñas. Interpretó, Tientos-Tangos y Cantiñas. Como siempre en su línea, sobrio, natural y elegante con esa voz tan diáfana y clara que nos recuerda cada vez más las voces de Manuel Centeno y del propio Molinero.

Cerró el turno Pedro Cintas, que está en un gran momento, muy seguro. Hizo, granaina y media, soleá, siguiriyas y bulerias. En honor a la verdad tengo que reconocer que hacía tiempo que no escuchaba cantar por soleá y por siguiriyas con esa seguridad y fuerza. Estuvo redondo. Pedro se ha convertido en el referente extremeño por esos cantes jondos por excelencia y dejó patente su calida y el porqué ha cosechado recientemente los premios de Mairena, Lucena, Sanlucar y Badajoz.
El guitarrista local, oficial de la Peña Flamenca de Fuente de Cantos, Domingo Díaz acompañó con eficacia y flamenquismo a Pepe Fregenal y Paco Dávila y Juan Vargas hizo lo propio acompañando muy ajustado a Maite Olivares y Pedro Cintas


Terminó el Festival con una ronda por tonas de los tres artistas de gran altura, en la que brillaron los tres y especialmente Maite Olivares que nos recordó que es la mejor saetera que tenemos en Extremadura.

En forma de poesía visual, está descrito MANOLO FREGENAL, en el libro, “El Flamenco Extremeño en acrósticos”:

Muy pronto en el flamenco destacó.
A Sevilla se fue a buscar fortuna.
Niño de la Sierra, se apodó,
Oyó la voz del cante y fue a su cuna.
La Macarena a su arte se rindió.
Oro fino y cristal su voz tan pura.

Fandangos nos dejó con sello propio,
Recordándolo siempre que entonaba,
Escuchad, y “no os confundáis con otro”,
Gozoso: “soy de Fregenal”, cantaba,
En su cante de azúcar y sollozos.
No olvidó nunca a su tierra serrana.
A la flor de la sierra le dio gozo.
Lagrimas de oro, en su cantar, lloraba.

Paco Zambrano.

lunes, 17 de octubre de 2011

VIII OTOÑO FLAMENCO DE FUENTE DE CANTOS.

EL PASADO SÁBADO 15 DE OCTUBRE, EN EL AUDITORIO DE LA LOCALIDAD DE FUENTE DE CANTOS, TUVO LUGAR LA CLAUSURA DEL VIII OTOÑO FLAMENCO. UNA VELADA QUE CONTÓ CON ARTISTAS DE LA TALLA DE JUAN CARLOS SÁNCHEZ; UNA DE LAS VOCES QUÉ MÁS A PROGRESADO EN LOS ÚLTIMOS TIEMPOS, BUENA FÉ DE ELLO DAN LOS NUMEROSOS RECONOCIMIENTOS Y GALARDONES QUÉ ESTA VOZ CLARA, REDONDA Y LLENA DE FLAMENCURA ATESORA.

TAMBIÉN ESTUVO NUESTRA LÁMPARA MINERA CELIA ROMERO. QUÉ HIZO LAS DELICIAS DE UN PÚBLICO ESPECTANTE Y DESEOSO DE PODER COMPATIR, JUNTO A LA JOVEN DE HERRERA DEL DUQUE, ESA DULCURA QUE TIENE POR VOZ.

CERRÓ EL APARTADO DEL CANTE ANTONIO MEJÍAS, GANADOR DEL NACIONAL DE CÓRDOBA, QUÉ DESPLEGÓ TODO UN ALARDE DE VOZ Y COMPÁS DESDE EL INICIO.


EL BAILE ESTUVO AMENIZADO POR ZAIRA SANTOS, UN EJEMPLO DE FUERZA Y GARRA SOBRE EL ESCENARIO.

 

EN EL APARTADO DE LAS GUITARRAS ESTUVIERON FRANCIS PINTO, JUAN VARGAS Y EL SABOR MÁS PURO Y EXTREMEÑO DE MIGUEL VARGAS.

lunes, 10 de octubre de 2011

"A MI NIÑO MIGUEL" NUEVO DISCO DE MIGUEL DE TENA



MIGUEL DE TENA
 

PACO PAREDES.

Mi querido amigo Miguel de Tena me pide que sea yo quien le prologue su nuevo trabajo discográfico, labor que me enorgullece profundamente, pues unida a su calidad artística, que día a día manifiesta en la gran mayoría de Festivales de todo el territorio nacional, en su persona destacan una serie de valores humanos que me hacen procesar hacía él un sentimiento que sobrepasa las barreras de amistad hasta alcanzar sentimientos casi fraternales. 
 
Para mí, en este trabajo, gestado desde la humildad natural de su interior, se refleja fielmente el compromiso de un artista que a través de una  marcada personalidad  nos expone una forma de sentir que llega en plena madurez de su carrera, pues nace en ese momento de pletórica sensibilidad que se adquiere con la experiencia.
 
Miguel, es desde hace años, uno de los  referentes entre los cantaores de su generación, su constancia, ilusión y honestidad para con su afición y el compañerismo que nace en su persona como reflejo natural de su forma de ser,  se extiende a través de su manera de sentir el arte, para poder ofrecer siempre lo mejor de el mismo, su cante. El cual aderezado con una prodigiosa voz, nos guía  por un maravilloso mundo de  agradables sensaciones.
 
            Puedo dar fe que su progreso pertenece a una evolución natural que nace de la constancia y del amor a un arte que le apasiona. Y que este trabajo  “A mi niño Miguel” que dedica con todo el amor del mundo a su hijo más chico, es fruto del trabajo de muchos años sin aportaciones externas que le aparten de su forma de sentir el cante.

 
            En el disco apoyado magníficamente por la sensitiva y magistral guitarra de Patrocinio hijo, el cual aporta un equilibrio y una sonoridad exquisita a la obra, siendo el complemento perfecto de conjunción entre cante y toque. Me gustaría destacar, el trabajo de alguien que nunca aparece en los créditos y que desde hace años reina en la estabilidad emocional y artística de Miguel de Tena, y no es otra que Conchi González,  su mujer, hija y hermana de artistas, que se convierte en el apoyo necesario de complicidad y amor a este arte.
 
            Como no podía ser de otra forma el disco se abre con los tangos de su tierra, Extremadura, haciendo un recorrido por esa extensa variedad de cantes que enriquecieron el acervo cultural flamenco extendiéndose a otras regiones no andaluzas que impulsaron su universalidad. Miguel es hoy por hoy uno de  máximos exponentes de los cantaores de su tierra que lleva a gala por todos los escenarios en los que actúa. Fandangos del Pichichi y del Niño de Aznalcollar interpretados desde el conocimiento y sensibilidad, en los cuales deja constancia que es uno de los mejores intérpretes de este cante en la actualidad. El disco también recoge alegrías interpretadas con frescura, una farruca con una dulzura exquisita  y la canción “Un compromiso” que inmortalizara  “Antonio Machín”, y que “La Fernanda”, esa genial cantaora utrerana encumbrara por bulerías para deleite de la afición flamenca.
 
Granaínas recordando al gran Manuel Vallejo, espejo en el que se mira y a través de él ha conseguido que su escuela permanezca vigente hoy día. Su voz, las formas estilísticas y su manera de sentir el cante se acercan considerablemente siendo hoy en día el máximo exponente de esa escuela que durante años intentaron sepultar,  para mantener viva la llama del genial maestro sevillano. 
 
 Los cantes mineros que Miguel lleva a gala no podían faltar en este trabajo, consciente de que es  uno de los encargados generacionales de divulgarlos con autoridad desde que esa mágica noche de agosto del 2006 se encumbrara con ese rico tesoro que supone la Lámpara Minera, mineras para la ocasión con dos versiones diferentes del  cante insignia de La Unión Minera y Cantaora, la minera del Rojo el Alpargatero que transmitiera su hijo Antonio Grau en versión que de esta hiciera Pencho Cros y la minera que creara el propio Pencho.



 
Soberbios Fandangos de Vallejo por bulerías, que dan titulo al disco, abarcando dos estilos  diferentes, y mención especial para el Fandango que creara José Muñoz Martín “Pena hijo”, que tanto fueron aplaudidos brillando con luz propia en la época de La Ópera Flamenca y que hoy gracias a Miguel, vuelven a ponerse de moda y podemos encontrarlos en el repertorio de algunos cantaores de su generación.
 
El disco se completa con una emotiva milonga con destellos personales y bulerías como cierre.
 

Estamos ante un trabajo hecho por y para su gente, para esa gente que sigue a Miguel por sus recitales y  en cualquiera de los escenarios. A través del que  quiere rendirles  pleitesía como homenaje, de la manera que mejor sabe hacerlo “Cantando”. Consciente de todo cuanto les debe, consecuente  de que nunca podrá devolverles todo el cariño que de ellos recibe.
 
  Es un disco fraguado desde el sentimiento, con orgullo y con honestidad, es todo cuanto puede ofrecerles.
 
Es un trabajo que nace desde el amor, a su gente, a los suyos “A su niño Miguel”.
 

sábado, 8 de octubre de 2011

A JUAN MANUEL MORENO



DESDE FLAMENCOS DE EXTREMADURA, FELICITAR A JUAN MANUEL MORENO, FLAMENCO DE LA CABEZA A LOS PIES, EN EL DÍA DE SU CUMPLEAÑOS.

sábado, 1 de octubre de 2011

JOAQUIN MUÑINO "CADA UNO SUENA A LO QUE ES"


FLAMENCOS EN CHICAGO POR CATALINA MARIA JOHNSON

El nacimiento del arte del flamenco, documentado por primera vez en la literatura en 1774, es un parto sumamente controvertido. Se han escrito enciclopedias sobre el tema, sin arribarse a una conclusión definitiva. La tesis más popular es que a partir de su llegada en el siglo XV, en los próximos siglos los gitanos forjaron un amalgama musical de las influencias del folclore andaluz y otras diversas influencias bizantinas, judías y árabe/moriscas que encontraron con las melodías y ritmos que habían recogido en su peregrinar desde la India hasta Andalucía.
Pero las polémicas sobre el flamenco no terminan en sus orígenes. A fines del año pasado, la UNESCO designó al flamenco patrimonio intangible de la humanidad. Poco después, causaron cierto furor comentarios al respecto del rector de la Universidad Internacional de Andalucía, quien declaró que el flamenco de Extremadura y Murcia, comunidades que acompañaron a Andalucía en la candidatura, no se debía homologar al flamenco de la región andaluza, debido a la mayor contribución de esta última región al arte en cuanto a cantidad, en dimensión, e importancia.


Fotografía por cortesía de http://www.arteyvidachicago.com/

Cantes extremeños
Mas la semana pasada, los protagonistas de la inauguración del Festival de Flamenco de Chicago fueron el guitarrista Perico de la Paula y el cantaor José Moreno “el Cano”,  justo y precisamente, de Extremadura.
Comenzó el Cano con un cante intenso, solemne y dramático. La voz del cantaor se elevaba por el repleto auditorio, y nos envolvía en la textura de su lamento oscuro. A la par, lentamente extendía una y otra mano, apuntalando el fraseo de su cante. El arte que desplayaba el Cano en ese momento es el central y más antiguo del flamenco, ya que precede al baile y al toque de la guitarra. El Cano cantó varios palos del flamenco, los ritmos tradicionales nombrados así por la vara o palo con que los primeros cantaores golpeaban el suelo para marcar el ritmo.
Manifestó el cantaor con gran sencillez y emoción su agradecimiento al público que había venido a escucharlo y su alegría por estar en Chicago compartiendo un poco de su tierra. Y luego cantó unos palos de característica especial – los suyos – los extremeños.  Hay que aclarar que no es que los flamencos extremeños arguyan el suyo sea otro flamenco diferente al andaluz; solamente señalan que su flamenco tiene ciertas características tonales y musicales, y que se debe conocer el aporte de Extremadura al mundo del flamenco.

Hablo, por lo tanto, canto

….porque tengo sello propio,
donde yo voy a cantar
que no me tomen por otro
que soy el de Fregenal….
Niño de la Sierra (cantaor extremeño)

De hecho, el guitarrista, Perico de La Paula,  es conocido también como Juan Pedro López Godoy, autor cuya investigación cuidadosa del flamenco extremeño está recopilada en el libro considerado el más importante sobre los cantos extremeños. En éste da amplias muestras de dos de los palos clásicos de la región que  también nos cantó el Cano – los jaleos y los tangos extremeños – palos autóctonos que son seña de identidad regional, cantados por las familias gitanas del sur extremeño.
Indica López Godoy que el jaleo, que nació con el rito y fiesta que acompaña a la boda de los gitanos, en su versión extremeña, se caracteriza por una manera muy marcada de alargar los finales de sílaba y de modular la cadencia. Por otro lado, el tango extremeño se diferencia de otros por su variedad de melismas (la técnica de cambiar la altura de una sílaba musical mientras es cantada), su cadencia lenta, y el cambio de ritmo final.
Estos cantos gitanos y festeros se iban creando en el momento de ser transmitida la melodía. En esos tiempos en que no existían las grabadoras, la única forma de escuchar y aprender un cante era yendo a donde había un festival. El que escuchaba, al día siguiente, intentaba repetir el mismo cante, pero realmente nunca le salía igual. Al mismo tiempo, el habla extremeña les iba imprimiendo ciertas características a sus palos; el día de hoy ya llevan incorporadas las diferentes maneras en las que el compás se fue  formando y deformando según el deje propio del habla de la región.

Llegó el duende
El grito de su canto pone un acento circunflejo sobre el corazón de los que le han oído
Federico García Lorca
Dudo que la mayoría de nosotros en el público nos enteráramos qué, si lo que escuchábamos era tango o jaleo, y mucho menos si era andaluz o extremeño. Sin embargo, poco importaba porque comprendíamos perfectamente lo que nos transmitía la voz del Cano en aullidos dulces y acompasados, lográndose a momentos ese estado de catarsis y comunión con algo divino y trascendente que se conoce en el mundo flamenco como “duende”.
En esos momentos, el artista comunicaba el júbilo, la pena, y un sinfín de emociones profundas e innombrables que resuenan en nosotros ya que las conocemos simple y sencillamente por lo que nos toca vivir en este mundo, mas sin embargo carecemos de la posibilidad de expresarlas con tanta belleza y claridad. Y cuando un ser humano nos comparte su melodía propia, dedicándole al momento todo su ser con suma devoción, nos ayuda a reconocer nuestra voz común como seres humanos, que sin figurar en ninguna lista oficial, es otro verdadero patrimonio inmaterial de la humanidad.

Catalina María Johnson es locutora y productora de programas de música latina para estaciones de radio pública. Para mayor información: www.catalinamariajohnson.com.