domingo, 10 de julio de 2011

CONVIVENCIA FLAMENCA. "PUERTA DE LAS VILLUERCAS"

Un año más la Asociación Flamenca Puerta de las Villuercas celebró el día del socio.
Una velada, donde la premisa está muy clara. Los jóvenes valores y el flamenco de nuestra tierra.



"ANTONIO DE LA MARÍA" FOTO: Diego Gallardo López.

En este caso los artistas que tomaron parte fueron la jovencisima Vicky González (Fuente del Maestre), El Portugués ( Cáceres) y Antonio de la María ( Navlvillar de Pela), artista más rodado y que de manera voluntaria se sumo a la fiesta.
Cómo guitarrista el consagrado maestro Perico de la Paula, que en su empeño, por descubrir nuevos valores, día a día sigue aportando su granito de arena para engrandecer aún más este arte.

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"VICKY GONZÁLEZ" FOTO: Diego Gallardo López.

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"PERICO DE LA PAULA" FOTO: Diego Gallardo López.



"EL PORTUGUÉS" FOTO: Diego Gallardo López.

Todo ello aderezado con el incansable maestro de ceremonias y presidente Juan José Bau Morales, que acompañado de la guitarra de Santiago hicieron las delicias con una serie de fandangos naturales; tan del gusto de los allí presentes.



"JUAN JOSÉ BAU" FOTO: Diego Gallardo López.



"SANTIAGO" FOTO: Diego Gallardo López.

martes, 5 de julio de 2011

BASES III CONCURSO PUERTA DE LA SIBERIA

IV FESTIVAL DE FLAMENCO Y FADOS BADASOM 2011

Del 13 al 16 del próximo mes de julio se celebrará en Badajoz el IV Festival de Flamenco y Fados Badasom 2011, donde se homenajeará a Porrina de Badajoz y a Enrique Morente. Y con este cartel de artistas, fechas y actuaciones:

Miércoles, 13 de julio - Terraza del teatro López de Ayala - 22,00 horas
Esther Merino
Alambiqueña del Oeste
Manuel Iglesias y Raúl Fernández

Jueves, 14 de julio - Auditorio Ricardo Carapeto - 22,00 horas
Dulce Pontes
Javier Conde

Viernes, 15 de julio - Auditorio Ricardo Carapeto - 22,00 horas
Estrella Morente
Joana Almendoeira

Sábado, 16 de julio - Terraza del teatro López de Ayala - 22,00 horas
Tomatito
El Guadiana
João Esquetim

Entradas a la venta en la taquilla del teatro López de Ayala (mañanas, de 12,00 a 14,00 horas; tardes, de 19,00 a 21,30 horas). Y en la taquilla del Auditorio Ricardo Carapeto Burgos (14, 15 y 16 de julio, a partir de las 20,00 horas). Para más información: http://www.festivalbadasom.com/.

domingo, 3 de julio de 2011

PAULO MOLINA "ES MEJOR ESTAR RECONOCIDO ENTRE MIS COMPAÑEROS QUE POR EL PUBLICO"

Se levanta a las siete y media de la mañana para cuidar de una ganadería de caballos en Puebla de la Reina. Luego, por las tardes, cuida de los suyos.
Paulo Molina (Almendralejo, 1980) es tratante 'de varas largas' como él mismo se define. Tratante como lo fue su padre, y su abuelo. Al margen de la profesión y los lazos familiares les une además, el flamenco. Su abuela (tía de 'El Camborio') le gustaba el cante, y a su abuelo Manuel Molina, primo hermano de 'El Porrina', el baile. Para rizar el rizo, Paulo está casado con la bailaora Carmen 'La Parreña'. 'Con la sangre de reyes en las palmas de las manos' continúa la tradición de los tratos, mientras asienta la silla como cantaor de 'alante' tras haber derrochado arte durante muchos años atrás.

-¿Cómo pasa un cantaor de atrás a adelante?
-Antes solo hacía cuatro o cinco cantes, pero empecé a estudiar y a actuar en festivales como cantaor, y eso me obligaba a estar más preparado. Pero, ¿sabes? canto sobre todo en Andalucía, aquí solo he cantado en una peña como cantaor sin acompañar a nadie, solo, en la de Ribera del Fresno, la única.

-¿Qué diferencias aprecia?
-Como cantaor de atrás el protagonismo no lo tienes tú. Debes inspirar al bailaor haciendo las cosas correctas porque estás sometido a una estructura musical, no eres libre y debes respetar donde quiere que les cantes, y siempre dejarles el protagonismo. Ante el público tienes que cambiar la mentalidad totalmente. Los cantes son más pausados. Atrás se suelen acelerar, hay más guitarras, se va más rápido pero no significa que se vayan de compás. Delante estás solo con una guitarra, y el público solo te mira a ti, y tu dices: ahí viene el toro.

-¿Cantar atrás es como ver los toros desde la barrera, o es una plaza diferente?
-Es una plaza diferente. Delante tienes un poco más de responsabilidad porque solo se te ve a ti con una guitarra. El público está pendiente de ti y no del baile. Aunque tan responsable hay que ser atrás, como adelante.

-¿Siente la presión del público?, ¿cómo ha cambiado su cante?
-Sí, sí. Cuando empecé a cantar así, acostumbrado a hacerlo atrás me costó mucho. Estás acostumbrado a tres palmeros, a una percusión..., y delante, solo notas que no los tienes. Estás más desnudo. Cambias la mentalidad, hay que relajarse mucho. Delante hay que hacer cantes más ortodoxos: soleá de alcalá, por ejemplo, pues con el baile no importa tanto la ortodoxia. Es muy difícil ser un buen cantaor de atrás, y ser un buen cantaor de 'alante', muy difícil.

-¿Y usted lo es?
-Yo no soy quien para decirlo, pero estoy en ello.

-¿Qué le hizo subirse por primera vez a un escenario?
-En Santa Marta en septiembre se celebra la Virgen de Gracia, y unos de los organizadores de las fiestas, que además es amigo mío, nos propuso hacer una actuación flamenca. Mi mujer ha bailado de siempre, así que yo me puse a cantar y Perico de la Paula a acompañar con la guitarra. Aquello tuvo mucho éxito, y a partir de ahí surgió todo. Perico nos ha ayudado mucho porque yo no conocía a gente en el flamenco y él nos metió en festivales y todo eso.

-Lleva relativamente poco tiempo, unos cinco años solo con la guitarra, y ya se ha llevado por segunda vez el primer premio del Festival de la Bulería en Guillena...
-La verdad es que desde la primera vez que pisé Guillena me sentí muy a gusto. Empezar a cantar y ver como se vuelve loca la gente..., estar cantando y a los diez minutos no dejar de escuchar 'olés, olés, y olés'. Te da una confianza que no es normal. Cuando llevas tiempo en el escenario y no escuchas nada empiezas a pensar: ¡madre mía!, ¿qué estoy haciendo yo aquí?.

-Entonces, ¿se siente más reconocido en Andalucía que aquí?
-Sí, sí totalmente, aunque yo soy amigo de casi todos los artistas extremeños. Nos queremos y nos respetamos. Para mí es mejor estar reconocido entre mis propios compañeros que por el público. Me gustaría trabajar más aquí, pero voy donde me llaman, claro.

Paulo Molina. FOTOGRAFIA CASIMIRO MORENO
-¿Y porqué pasa esto?
-No lo sé porque aquí hay muy buena afición y muy buenos cantaores. En Andalucía hay más, pero también porque es más grande. Quizás mis cantes peguen más allí. Yo no soy cantaor de recorridos largos, de aguantar mucho. Quizás se valora más en Andalucía el cante del pellizco, aunque, por supuesto, no significa que aquí no se valore. Quizás guste más el compás, que es un cante con el que me siento muy a gusto.

-¿Es un cantaor de fiesta?
-Yo no me considero así. Simplemente me gustan los cantes de compás. Si tengo que hacer cantes libres, los hago. No hay problema.

-Para ser tratante hay que tener mucha mano izquierda, mucha picardía, ¿la utiliza también en el flamenco?
-Es distinto. En el trato te buscas la vida, y yo como cantaor no me la he buscado en la vida, nunca. Yo no he echado ni el curriculum ni nada. Voy a donde me llamen. El cante no es el 100% de mi economía familiar. Voy a las peñas, a los festivales a cantar y a disfrutar como un niño chico, pero vamos, que no como del cante, aunque me gustaría algún día poder comer de esto.

-¿Tiene algún recuerdo de su abuelo, el primo del Porrina?, ¿alguna herencia?
-¡Unas tijeras para esquilar! (se ríe)

-¿Y herencia en el cante?
-Mi abuelo más que cantar, bailaba. La mujer era la que cantaba, era tía de El Camborio, sobre todo cantaba por los cantes extremeños, ¡para comérsela! A ella la llegué a escuchar, de hecho tengo muchas letras y formas de ella.

-¿Y ese tercer lugar en el Concurso Nacional de Cantes Extremeños?
-Quien va a un concurso se expone a que un jurado le dictamine en qué lugar va a quedar. El jurado creyó conveniente dejarme en tercer lugar y nada, eso se queda así.

-¿Es de los que piensa que los cantes autóctonos tienen que cantarlos los gitanos?
-Para cantar los cantes extremeños hay que sonar gitano, pero no serlo necesariamente. Cantas como sientes. Estos cantes son de los gitanos, innatos nuestros, pero no hay que serlo para realizarlos. Sonar gitano, sí. Es lo que yo pienso.

-'El Madalena' en su entrevista le nombró como uno de los posibles herederos de los cantes de la tierra. ¿Qué le pareció?
-Domingo es buen amigo y que haya hablado de mí es suficiente. Es un referente en el flamenco. Lleva toda la vida. Decir que yo puedo tener un poco de la herencia de esos cantes..., hay mucha gente que los canta, pero no son profesionales. Quizás nadie se ha preocupado de escucharlos, de motivarlos. Solo están los de toda la vida, que lo hacen muy bien, pero aquí hay mucha gente que los canta. Mira en Almendralejo hay muchas gitanas que cantan para rabiar por cantes extremeños, ¡Dios mío si esto no es normal!, me decía al escucharlas. Lo llevan viviendo desde 'chiquinas', ¡si ellas mismas no saben lo que están haciendo!, ¡no saben cómo están sonando!. Debería haber alguien que las escuchara y las sacara a la luz porque mantienen los cantes extremeños. Recuerdo en una Feria de Zafra que escuché a una gitana mayor, tendría 70 años, Inés se llamaba, que me hizo llorar. Una gitana que no sabía coger tono, que no sabía coger el micrófono, pero ¡cómo sonaba aquello!. El flamenco sí tiene herencia, pero hay que preocuparse de buscarla.

-Padre primerizo, ¿qué es lo primero que le va a cantar a su niña cuando nazca en agosto?
-Hombre, mi cante es por soleá..., le cantaría una soleá de Alcalá.

-¿Por qué?
-Porque para mí es la más gitana.

-Para terminar Paulo, ¿qué tiene su mujer Carmen 'La Parreña' que no tengan otras bailaoras?
-Que es muy salvaje bailando, tiene muchísima fuerza.

Mª ISABEL RODRÍGUEZ PALOP
http://www.hoy.es/v/20110625/sociedad/mejor-estar-reconocido-entre-20110625.html

DOMINGO RODRIGUEZ "EL MADALENA" "EL QUE CANTA BIEN POR SOLEA CANTA BIEN POR TODOS LOS PALOS"

«Estamos volviendo a la represión antigua. Antes con mi padre veía los carteles de prohibido el cante, en los 60, en las tabernas de la Plaza Alta y ahora mira, aquí en La Casona Baja...» Y efectivamente podemos leer justo detrás de la barra: 'En este establecimiento está prohibido cantar, tocar las palmas o cualquier instrumento musical'. «Fíjate, encima, frente a la escultura del Porrina».

Quien habla no es un aficionado, es un gran cantaor. Uno de los guardianes de nuestro arte. Domingo Rodríguez 'El Madalena'. «Y fíjate, un establecimiento que está apostando por el flamenco como es La Casona Alta», apostilla. Damos un paseo por el Casco Antiguo con Domingo. Por la Plaza Alta, 'El Madalena' se mueve como pez en el agua. Se para, saluda, llama la atención a alguno que se le acerca «Antonio, ¿otra vez? ¡Que luego te coges unos pedales que dan miedo!». Parece un candidato político. «Mira, María Isabel, allí estaba el bar Gasógeno». Habla del bar donde se reunía con los amigos de niño para tomar un vino dulce y una tapa de morcilla mondonga a una peseta, en la esquina del rastro .

-Usted es payo pero criado entre gitanos...
-Yo no soy gitano pero no me importaría serlo.

¿Usted les entiende?
Sí, y ellos a mí. A la Bienal de Sevilla fuimos dos grupos y yo fui con los gitanos. Yo estoy muy conforme con ser payo, pero no veo la diferencia con los gitanos. Cada uno es como es y ya está. Antiguamente, hace 50 años más o menos, donde yo crecía, donde viví, en la Plaza Alta había cinco familias de gitanos. Ahora hay siete mil. Los muchachos jugábamos juntos al balón, cantábamos juntos, las casas estaban siempre abiertas. Nosotros teníamos un negocio de gallinas, de magdalenas...

EL MADALENA FOTOGRAFIA PAKOPÍ 
-¿De ahí el nombre?
-Bueno el nombre me lo pusieron en la casa de discos cuando me preguntaron, ¿y usted como se llama?, yo: Domingo Rodríguez. 'Ah, pues ese nombre no...'. Alejandro Vega propuso el nombre y ese se me ha quedado.

-¿Cómo recuerda sus comienzos?, ¿la vida de la época?
-Era un vida muy bonita, muy sana. Yo con diez años, en el año 1957 ganaba diez duros en la cafetería donde trabajaba, no había cumplido los once, y con ese dinero jugábamos todos... Los gitanos con sus limitaciones económicas... Nos juntábamos 'El Payo Boqui', (porque tenía la boca muy grande) que en aquella época estaba de botones en la aseguradora 'La Estrella' y yo. Éramos los dos que teníamos cinco duros. Por esa fecha nos esperaban en los escalones de la Iglesia de La Concepción -sobre todo en verano, porque estaba muy fresquito- todos los gitanitos. En la esquina del Rastro había un buzón de correos que tenía una sonoridad tremenda. 'El Tuertino', un gitano que tenía un gran sentido del ritmo era el que lo tocaba. No teníamos ni guitarra ni nada, y de ahí a 'El Gasógeno'. Nos liábamos al mediodía pero poco tiempo porque tenía que trabajar y echar una mano en mi casa con el horno. El mayor en la panadería, otro hermano frente a la Calle Zapatería vendiendo magdalenas, chicharrones, perrunillas..., mi madre vendía fruta, caza, pollos de campo..., ¡se vendían hasta los peces del Guadiana en la Calle Zapatería!. Había mucha gente que se dedicaba a eso. Venía una mujer con un duro en papel, y se llevaba cinco kilos de peces porque aunque no te los comieras hacían una buena sopa.

-Hay gente que piensa que en la Plaza Alta se cantaba flamenco pero no es del todo cierto, ¿lo recuerda usted así?
-Yo vivía en la Plaza Alta, y que yo recuerde había cuatro tabernas, y en todas había 'Prohibido el cante' menos en una que él dueño no quería, pero no tenía el cartel.

-Pero, ¿por qué?
-Porque el flamenco estaba muy mal visto en aquella época. Era de gente de 'malvivir', de gitanos, maleantes; ahora, como se ha demostrado que es una cultura, la historia ha cambiado. Y fíjate si es cultura que ya es oficialmente Patrimonio de la Humanidad, aunque ya lo era, porque en Japón hay más academias que en toda España, en Francia, en EEUU..., pero todo lo que sea un reconocimiento bienvenido sea.

-¿Cómo se siente tras el éxito del espectáculo 'Jaleos y Tangos' en Casa Patas en Madrid?
-'Casa Patas' es el templo del flamenco de Madrid. Hemos recibido muy buenas críticas, la acogida ha sido extraordinaria. La gente, y todos los artistas que pasaron, nos dijeron que no estaban acostumbrados a ver esa pureza. Yo les decía que no era mérito que eso lo llevamos haciendo toda la vida. Eso sí, cuando va un grupo hay marcadas unas pautas, con cuatro guitarras se hace más complicado (Miguel y Juan Vargas van de cabeceras) y las otras dos son 'El Nene' y David.

-¿Hay más problemas a la hora de improvisar?
-No, no necesariamente. Cada uno improvisaba según le convenía, pero sí hay unos parámetros. Hoy hace uno una variación, otro día otro, pero hay que hacerlo en su momento. Cuando vas solo, lo haces a tu libre albedrío.

-¿Sabe? Me llama la atención el cariño y mimo con el que pone en orden sus recuerdos...
-Sí.., yo me vine de Madrid antes de que creciera mi primera hija, porque yo echaba de menos mi tierra. Me vine un año de vacaciones en agosto y no me volví. Recuerdo que con doce años ganaba dos veces más que mi padre en el ayuntamiento. Había días que me llevaba 20 duros en propinas. En la cafetería 'La Marina' se jugaba al dominó, a las cartas, y yo compraba las barajas de segunda mano a 11 pesetas, y luego las vendía a 18. Se negociaba con todo. Era el instinto de supervivencia.

-¿Y qué le parece la crisis que estamos viviendo, las necesidades que se están pasando?
-Se vive mejor que nunca. Con 20 años era un trabajador y ahora tengo apartamento en la playa, casa en el campo, un Mercedes que antes era impensable.. Decía mi madre que era la mejor del mundo, que antes las puertas estaban siempre abiertas, y ahora..., y yo le decía: madre, ¿y antes que se iban a llevar si no teníamos nada?, las sillas, la mesa, un aparatito de radio... Hoy se vive mejor que nunca...

-Los gitanos que entrevisto siempre me dicen que nadie puede cantar los jaleos como ellos, ¿usted opina lo mismo?
-Solo lo podemos hacer nosotros porque los demás no lo han mamado. Hay que beber en la fuente. Algunas cantaoras se han hecho cantaoras de mayor y en la Cristina Heeren.. En el flamenco el 60% es garganta y el 40%, corazón, y si éste no funciona, no funciona nada. Hasta el propio Ramón El Portugués o El Guadiana se pierden en los tangos, en el soniquete, porque pierden el contacto con Badajoz, con la raíz que son los gitanos de Badajoz.

-Y de esos gitanos, ¿existe relevo?
-Ahí está el problema. El otro día vi a una señora cantando cerca de Quintana que me sorprendió mucho. Otro joven, Paulo Molina cuando se serene... No puede ir por delante de los tiempos, no puede sacar el flamenco del contexto porque tiene una medida. Puedes ponerle tu pellizco, tu impronta... Paulo cuando se asiente puede ser un buen cantaor. De todas formas, La Kaíta por ejemplo, es joven y aún da tiempo de que salga alguien nuevo. Porque aquí los cantes autóctonos y los estilos personales alguna vez en general y los flamencos en particular tenemos que valorarlos en su justa medida. Lo que ha hecho Paco Zambrano es increíble, porque hasta que no llegó él en los 70, los flamencos decían que los cantes no existían, que si eran unos tanguillos que se cantaban en los corrillos. Si tuvieran que homologar ahora nuestros cantes, no los homologaban en ninguna parte tal y como está Andalucía con el flamenco...

Mª ISABEL RODRÍGUEZ PALOP
http://www.hoy.es/v/20110528/sociedad/canta-bien-solea-canta-20110528.html