domingo, 22 de mayo de 2011

CONVIVENCIA GASTRONOMICA-FLAMENCA DE CAMPANARIO.



Un año más la Peña Duende y Pureza- Pepe El Molinero de Campanario, celebró su tradicional jornada gastronómica-flemenca. El lugar elegido la nave de Diego "Pelele".




Varios fueron los socios e invitados que compartieron una velada, dónde quedó constacia que el flamenco Extremeño y el campanariense, en particular, goza de una más que aceptable salud.






Es satisfactorio poder ver cómo las nuevas generaciones, junto a los aficionados de siempre comparten momentos de tú a tú, haciendo que este arte, que denominamos flamenco; sea refrendado, respetado y elevado a la categoría de arte universal.



Muchos y bonitos fueron los momentos vividos, y el cante surgía por cualquier rincón.



Sin duda alguna un buen día que será recordado por todos aquellos que de una manera u otra, aportan su granito de arena para situar al Flamenco donde se merece.



Salud y que disfrutemos de muchas más.

lunes, 16 de mayo de 2011

PEDRO CINTAS ENMUDECE FUENLABRADA, CON UN CANTE POR SEGUIRIYAS QUE ESTUVO POR ENCIMA DEL BIEN Y DEL MAL


Pedro Cintas, extremeño, de La Albuera, hoy por hoy uno de los mejores interpretes del flamenco de Extremadura, si no el mejor (a mi corto entender).


Anoche en el festival extremeño de Fuenlabrada enmudeció a un público entusiasmado con una seguirilla excepcional acompañado al “alimón” (haciendo un tercio cada uno) por Perico de la Paula y Juan Manuel Moreno, preciosa, el prólogo del cante por seguiriyas hizó adivinar al respetable que el de La Albuera iba a dejar el alma en ella, abrío con los aires de Antonio Cagancho y continuó con el cante de Antonio Mairena, para seguir con una sublime Toná-Liviana y terminó con un cante de Juan Junquera que hizó que el público enmudeciera, como sino creyese lo que acababa de oir, porque Pedro Cintas estuvo por encima del bien y del mal en el cante por seguiriyas, haciendo gala y refrendando el Premio de Antonio Mairena por Seguiriyas. 

El resto del espectáculo al mismo nivel pero si quiero destacar como se eleva a cante grande una tanda de fandangos de cantadores de la tierra sobresaliendo de forma increíble los del Niño de Fregenal, complicados, preciosistas y que consiguieron poner al público en pie.

Esperemos tiempos mejores porque Pedro Cintas tiene todas las cualidades de un artista de primer nivel.
                                                                             Pacolega

miércoles, 11 de mayo de 2011

TRIUNFO DE "EL CANO" EN ZAMORA

FÉLIX RODRÍGUEZ Quince años organizando veladas flamencas convierten a San José Obrero con motivo de sus fiestas patronales en el barrio y/o localidad zamorana que más firme y continuadamente apuesta por el universal arte del flamenco. Y en cada cita se avanza un peldaño más. En esta ocasión, además de los quince años de disfrute jondo, la gala fue dedicada en general a los fieles aficionados, y de forma particular y entrañable, al presidente de la asociación de vecinos y también presidente del CD Zamarat por poner a nuestra ciudad en la elite deportiva del estado español. ¡Enhorabuena, una vez más, presidente y directiva, cuerpo técnico, patrocinadores y jugadoras!
El otro aliciente era el propiamente artístico. La primera presencia en nuestra ciudad de Manuel Moreno, el Cano, acompañado por la sonanta de Perico de la Paula. Las expectativas no defraudaron en absoluto en un pabellón repleto de público fiel, dejándose ver entre otros muchos y buenos aficionados a Miguel Ángel Mateos y Luís Almena de Adeiza. Público entregado de inmediato con disposición al emotivo aplauso, incluso entre copla y copla.

Dio las buenas noches de bienvenida Santiago García Martín, el presidente de Amigos del Cante, recordando que la pasada edición fue su primera comparecencia pública al frente de la entidad cultural flamenca.

Con el pregón del uvero de Manolo Caracol comenzó la señalada noche. Continuando bulerías por soleá, recordando a María la Moreno, Antonio la Peña, Rosalía de Triana o El Gloria. Siguen por cantiñas abiertas con la personal letra del maestro Mairena en su obra póstuma: «Maestranza de Sevilla / la del amarillo albero / la que sabe a manzanilla / y a capote de torero» -sin duda un homenaje al mundo de los toros, a La Maestranza, y lógicamente a la arena de su coso traída de Mairena del Alcor, su localidad natal-- con un bonito intercalado por alegrías de Córdoba. Continúan por tangos extremeños: La Marelu, Juan Cantero, El Extremeño y Porrinas entre otros, fueron fielmente rememorados. Con los jaleos se alcanzo completamente el clímax en la memorable noche y un aplauso atronador lo reconoció así. Continuación por fandangos del sevillano Antonio Chacón, el Carbonerillo, Platero de Alcalá y El Almendro, en versión de Antonio Mairena. Más aplausos al finalizar cada copla para rematar por una destacada y generosa muestra de bulerías.

En suma, noche completa para las conmemoraciones señaladas, y en la parte artística, una demostración más del buen hacer de Eduardo Abril, responsable de este tipo de eventos desde la Peña Flamenca.

http://www.laopiniondezamora.es/opinion/2011/05/09/tres-lustros-enmarcar/516557.html

martes, 10 de mayo de 2011

PAULO MOLINA TRIUNFADOR POR SEGUNDO AÑO CONSECUTIVO EN EL CONCURSO DE VILLA GUILLENA



Foto: Diego Gallardo López.

Juan Antonio Camino (Villa del Río, Córdoba) ha sido el ganador del XIV Concurso de Aficionados Flamencos Villa de Guillena. La gran final tuvo lugar este pasado viernes 29 de abril en la Peña Flamenca La Rivera que presentó un lleno absoluto. El cantaor cordobés se llevó el premio mayor (1.500 euros y placa) imponiéndose a Jorge Rubio ‘El Canastero’, de Sevilla (1.000 euros); y a Ana Gómez Fraidias, Arcos de la Frontera, Cádiz (500 euros).

La final tuvo dos partes, en la primera se dilucidó el concurso general; y en la segunda, el premio al cante por bulería. En este palo, Paulo Molina, de Almendralejo, Badajoz, se llevó el primer premio, dotado con 700 euros, por segundo año consecutivo. Paulo Molina será contratado para el Festival de la Bulería de Guillena, a celebrar este próximo verano.

lunes, 9 de mayo de 2011

NUEVO PREMIO PARA ESTHER MERINO



Foto: Diego Gallardo López.


Esther Merino consigue un nuevo premio en su ya amplio curriculum
se trata del Espárrago de Oro de Huertor-Tajar (Granada) donde  se alzó
con el triunfo en una reñida final contra cuatro cantaores.

Felicidades Esther

domingo, 8 de mayo de 2011

JUAN VARGAS "VER TOCAR LA GUITARRA EN CASA ES ALGO NATURAL, ES COMO EL COMER"

Si Juan Vargas (Madrid, 1978) hubiera decidido ser médico, abogado o carpintero, a muchos le hubiera extrañado. Y es que ser hijo del guitarrista Miguel Vargas y haber nacido en el seno de esta familia señera en el flamenco extremeño impregna algo más que carácter. Te marca con el sello del compás, el arte, la guitarra y el estudio, y ante esos valores, esos genes, uno no tiene más que quitarse el sombrero o coger la guitarra. Porque Juan no la suelta. Hombre de pocas palabras, le cuesta comunicarse cara a cara. Él lo hace, guitarra mediante. Se agarra a ella, te mira, duda y enseguida desliza los dedos por las cuerdas. Sus cuerdas vocales. Los tres, entablamos conversación.
 
-Respecto al flamenco, ¿algún miembro de su familia es la excepción de la regla?
-Sí, mis dos hermanas, (su hermano gemelo Domingo, también guitarrista, falleció a los 28 años, hace cuatro años). La mayor, María, tiene una tienda, 'Sirocco', y la pequeña está en la ESO y ninguna se dedica al flamenco de forma profesional. María canta pero no se sube al escenario. Solo una vez se subió, aquí en el barrio. Esto tiene que gustar, si no es imposible.
 
-¿Alguna vez se planteó no tocar la guitarra?
-Siempre he visto la guitarra en casa, pero nunca nos han obligado ni a estudiar ni a la guitarra, aunque claro que a mis padres les hubiera gustado que tuviéramos algo hecho, pero al final no hemos estudiado nada.
 
-¿Con cuántos años cogió su primera guitarra?
-Con trece años. Aprendí de mi hermano. Él empezó a los diez. Todo fue progresivo. Te vas metiendo poco a poco.
 
-Cuando veía tocar a su padre siendo niño, ¿que sentía?
-Mi padre toca muy bien, siempre que lo ves, te gusta. ¿El primer recuerdo?, no tengo una imagen fija. Él tocaba de siempre. Para mí es como cuando empiezas a andar. Ver tocar la guitarra en mi casa es algo natural. Es como comer.
 
-¿Qué le dijo la guitarra la primera vez que la tocó?
-No me diría nada... (se ríe) y ahora... La guitarra es complicada, es más sufrimiento que alegría, pero es como una droga que va contigo. Es una carrera muy difícil. Si fuéramos abogados, médicos, tendríamos otra carrera. Uno siente que cada vez toca peor, la verdad es que esto no está pagado. Uno va sabiendo cada vez más, pero cada vez lo veo más difícil. Me da la sensación de que cada vez sé menos.
 
-¿Cómo veía la guitarra 'desde la barrera'?
-Complicada. Siempre la veía muy difícil. Quería aprender pero para acompañar. Me gustaba por curiosidad, porque me gustaba mucho Camarón. Cada vez me gustaba más.
 
-¿Cómo se produjo ese 'encuentro natural' con la guitarra?
-Fue en el salón de mi casa. Mi hermano me puso un acorde y a partir de ahí empecé a hacer ritmo por bulerías. El ritmo sí que lo cogía..
 
-¿Y qué le dijo su hermano?
-Ahora no lo recuerdo.., pero a nadie le sorprendió. Yo aprendí mucho de mi padre y, sobre todo, de mi hermano, con los vídeos, trabajando en Madrid cogiendo de uno y de otro, porque profesores, como tales, no he tenido.
 
-¿No le han interesado las becas de estudio o recibir clases?
-Ha pasado y no me he enterado, pero actualmente pienso que sí me vendría bien. Siempre es bueno recibir clase, aunque claro, teniendo a mi padre en casa... Y es que en diez años todo ha cambiado mucho. Ahora, en el conservatorio puedes estudiar guitarra flamenca. Hay profesores. Quizás a un nivel más básico porque aprendes flamenco por música, pero las clases están ahí.
 
-¿Qué es lo único que no se aprende?
-El duende, las cosas que te da Dios, las cosas naturales. Puedes aprender la técnica, el conocimiento, el ritmo que tiene uno, las facilidades, el sentimiento.
 
JUAN VARGAS
FOTOGRAFÍA BRIGIDO
-¿Cada uno tenemos un ritmo?
-Sí.
 
-¿Y cual es el suyo?
-No sé. A mí la guitarra de Tomatito es la que más me gusta.
 
-¿Pero qué palo sería el de Juan Vargas?
-Unas bulerías
 
-¿Por qué?
-Porque es muy alegre, tiene el carácter del flamenco, se nota. Tiene algo bonito, algo que te hace vibrar, te transmite, aunque hay veces que te apetece más una soleá que una bulería. Pero a mí me gusta todo.
 
-¿Con qué anécdota, de las muchas que tiene toda la familia se queda?
-Era muy pequeño tenía unos diez años, y aquello fue un día muy bonito. Vino Camarón a vernos a nuestra tienda de zapatos 'Calzados Vargas', y llegó a Mérida a través del artista Javier Fernández de Molina. Los dos pasaron y Camarón se compró unas sandalias de mujer. Unas romanas.
 
-¿Qué dijeron?
-Nos pusimos a temblar. Estábamos en la puerta, lo vimos pasar con el coche. Luego aparcaron justo enfrente. Lo esperamos allí, y claro, empezaron a hablar de flamenco. Camarón era muy aficionado a la guitarra. Tenía una colección.
 
-¿Qué decía de los cantes extremeños?
-¡Le gustaban mucho!, bueno, él lo cantaba todo bien, pero es que además, Camarón era tan grande que cuando lo veías y estabas con él no daba sensación de que estuvieras con Camarón, el artista. Era tan sencillo. mi padre a su lado parecía más artista que él, de lo sencillo que era.
 
-La Familia Vargas ha actuado en el Centro Cultural Villa de Madrid, en la Bienal de Sevilla, en el Womad de Cáceres, en el Teatro Romano, en la Feria Mundial de Flamenco de Sevilla..., lugares diferentes para un mismo arte, ¿cambia el flamenco según el sitio donde se toca?
-El Womad es más hippy y les gusta, sobre todo, la guitarra. Es buen público porque son receptivos a todo. El público del teatro va a exclusivamente a ese espectáculo y eso es bueno, pero no porque sea el teatro, porque depende de la gente que vaya también ese día... Hay noches y noches. Mira, hay una que recuerdo muchísimo, fue cuando tenía unos 18 años. Fue en la Sala Suristán en Madrid. Estábamos mi hermano y yo a la guitarra, 'El Piraña' a la percusión y una cantaora que ahora ya no canta, 'La Taconita'. Suristán es una sala pequeña en la que ves perfectamente a todo el mundo. Cuando comenzamos a tocar, vemos que se sientan Vicente Amigo y Tomatito. Fue una noche que me produjo un gran respeto. Tras el recital, claro, como son tan grandes, nos dijeron 'que muy bien'. Vicente Amigo me dijo que teníamos 'mucho aire' tocando, y Tomatito nos dijo que le habían gustado mucho unos jaleos que habíamos hecho.
 
-La Familia Vargas ha estado desde el 2 de mayo hasta hoy ofreciendo su espectáculo en Casa Patas, en Madrid. También han actuado en la capital, en una cita con Caixa Fórum junto a La Ratita al cante y Jesús Ortega al baile.
-Desde que el flamenco fue declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad está en auge y se están haciendo más cosas. También nuestros artistas están haciendo cosas importantes, están recogiendo premios. Mira a Jesús Ortega que está con Cristina Hoyos.., nos está pasando en el flamenco como en los toros. Estamos en racha.
 
-Como homenaje a Domingo Vargas no podemos terminar la entrevista con Juan sin hablar de su hermano. Su compañero en la vida y en la guitarra. Tras su muerte, Juan estuvo dos años sin tocar la guitarra. 730 días sin duende. Pero inevitablemente volvió a ella poniendo los dedos en su sitio, con mucho respeto, muy despacio..., mientras intentaba recordar todo lo que sabía...
-A mi hermano siempre lo siento, siempre está conmigo. Todo lo que toco, lo hago pensando en él...
 
-Juan, no me gustaría terminar la entrevista con este mal sabor de boca, anda, terminémosla de otra forma.
-Pues le diría que me gustaría haber conocido al Porrina, porque tenía una personalidad..., era un monstruo. Por su forma de vestir, su manera de cantar, ¡por todo! Actualmente es una pena que no disfrutemos de artistas como 'El Peregrino', por ejemplo. A esta gente se le debería dar trabajo y respeto. El día que no estén, los echaremos en falta.
 

jueves, 5 de mayo de 2011

MORENTE + FLAMENCO

Son las discusiones en el flamenco uno de los mayores misterios del mismo, porque no acaban nunca; Brotan, germinan, irrumpen en el acontecer flamenco, pierden fuerza, se adormecen e incluso hacen fuerza con otras al unirse a ellas. Y así, en este arte, se le adora o se le niega el pan y la sal a muchos artistas flamencos, pero no se le puede negar el titulo merecido de creador, a aquel que fue enemigo mortal de lo trillado, a aquel que conoció profundamente el legado de los grandes maestros,  a aquel que poseyó la entereza para sobreponerse a los inevitables batacazos y continuar con perseverancia  en la creencia absoluta de su obra, aun siendo blanco del las críticas flamencas mas duras.

Fue este el privilegio de Enrique Morente, cantaor que desobedeció la estética y las reglas del cante y que con conocimiento ilimitado del mismo, fue cambiando y transformando sus fisonomías, con un respeto más que religioso a las raíces de éste.

Enrique Morente tuvo el privilegio de beber de las últimas fuentes del cante vivas, Aurelio Selles, Pastora Pavón, Pepe Marchena, Caracol, Mairena, Pericón de Cádiz, Pepe de la Matrona, Bernardo el de los Lobitos,  Juan Varea, Rafael Romero, Pepe el Culata, Niño Ricardo, Sabicas y Perico el del Lunar y con ese agua pura dejo una imponente, luminosa y profunda obra musical incorporando en ellas, coplas y versos  de grandes poetas como Machado, Lorca, Rosalía de Castro o Rafael Alberti entre otros muchos, obra que ha propiciado también la incorporación de la gente joven al mundo flamenco, solamente hay que recordar una de sus obras más importantes  “Omega” donde Morente toco el Olimpo musical de occidente.

Esta segunda parte de “Morente flamenco”, el disco que recopilaba grabaciones en directo, recibe el nombre de “Morente + flamenco”, que incluye directos desde la llegada a Madrid del cantaor, con la participación de Mario Maya, Manolo Sanlúcar, Pepe Habichuela, Paco Cortés, Rafael Riqueni, Alain Pérez y Montoyita.

En este disco hay registros del cantaor granadino por soleares, tonás, cabales, tientos y martinetes y  25 años después de su primer homenaje a Miguel Hernández, se recoge grabado en estudio Las Nanas de la Cebolla.

El pasado diciembre se fue el ultimo creador, la ultima referencia del cante flamenco, una de las columnas principales sobre las que se ha sustentado y si ustedes no lo creen escuchen toda su imponente obra y verán como el oro fino no ha perdió su brillo ni jamás lo perderá.

OBRA DE ARTE                                                                 PericodelaPaula

http://www.jondoweb.com/novedades/enriquemorente_masfl.php

miércoles, 4 de mayo de 2011

FLAMENCO EXTREMEÑO CAXAFORUM

 Del 6 al 7 de mayo/2011 en Caja Forum está  programada la actuación de un grupo de artistas extremeños con una  perspectiva fundamental: Juventud y pureza

 La pureza del arte que desarrollan estos jóvenes artistas, aunque maduros ya en su quehacer flamenco  podremos disfrutarlo en el academicismo y buen conocimiento del oficio, con la magnífica voz, el  arranque y  la fuerza de PEDRO CINTAS  , la herencia del cante gitano en una voz de pellizco como la de PAULO MOLINA  emparentado nada menos que con Porrina de Badajoz y con el Camborio y por último la alternativa femenina del flamenco en una cantaora de fuste y rasgo como es PILAR VILLAREJO “LA RATITA

El toque a cargo de Juan Vargas y Ramón Amador son una garantía y el ejemplo del más puro y genuino  sabor flamenco

      En el baile contamos con el privilegio de ese gran bailaor, que ha compartido cartel con Cristina Hoyos y que con su juventud ha paseado su arte por todo el mundo

Juventud flamenca extremeña

Al cante
Pedro Cintas
Paulo Molina
Pilar Villarejo “La Ratita
Al toque
Juan Vargas Y Ramón Amador

Baile

Jesús Ortega

FLAMENCO EXTREMEÑO EN "CASA PATAS"

Del 2 al 7 de mayo/2011 está programada en CASA PATAS de Madrid la actuación del espectáculo flamenco “Jaleos y Tangos” integrado por los cantaores: Alejandro Vega, Kaita y Domingo “El Madalena” con las guitarras de El Nene, David Silva,  Juan y Miguel Vargas.

 El horario de actuación es a las 10,30. Los días 6 y siete, viernes y sábado la actuación es doble a las 9,30 y a las 10,30

Casa Patas, es un referente en el flamenco de Madrid y Madrid es un referente en el flamenco. Casa Patas nos retrotrae al ambiente de los cafés cantantes, establecimientos surgidos a mediados del XIX y que contribuyeron a una mayor presencia del flamenco en la sociedad y a la profesionalización en este arte.

Por este  establecimiento flamenco han pasado los cantaores consagrados más significativos del flamenco sin olvidar nuevos valores Por allí habrán pasado todos y entre ellos Camarón, José de la Tomasa, Remedios Amaya, Juana la del Revuelo, Talegón, Macanita, Ramón el Portugués, El Guadiana, Lole Montoya, El Negri, El Cigala etc…y de los nuestros, anteriormente  Peregrino y Kaita.

domingo, 1 de mayo de 2011

EN LAS NOCHES PACENSES SE ESCUCHA FLAMENCO

Francisco Zambrano en el Centro Extremeño de Flamenco y Paco Dávila y Esther Merino en el Ateneo Cultural de Llerena entusiasmaron a los asistentes.
Ni el jueves ni el viernes pasado se escuchó ni una mosca. Ni en el Centro Extremeño de Flamenco de la Plaza Alta de Badajoz, ni en el Ateneo Cultural de Llerena. Dos noches para escuchar, sentir y aprender de la mano de Francisco Zambrano en Badajoz, y de la voz de Esther Merino y Paco Dávila en Llerena.
 
La Diputación de Badajoz y su 'Pasión por el Flamenco' volvieron a sacar a la calle a un festival que nació para ser escuchado en el Patio de Columnas del Palacio Provincial pacense. «Valentín Cortés, presidente de la institución, fue junto a los responsables del Área de Cultura los que decidieron que este tipo de recitales tenían que rotar por los municipios pacenses», asegura Jorge Montero, vicepresidente de la Federación de Peñas de Badajoz.
Salir de las columnas que lo encorsetaban para sentir el abrazo de cada plaza, de cada casa cultural, cada peña que quisiera acogerlos. Llegaron a Llerena una hora antes de la actuación, Paco Dávila, Esther Merino y Jorge Montero. «Aunque esto lleva mucho trabajo, mucho dinero, mucha lucha con las peñas cuando a algunas no les gustan los artistas que llevas, los mismos artistas que te llaman para que los lleves, problemas de fecha, combinaciones..., a pesar de las dificultades resulta muy gratificante. Hemos conocido a mucha gente nueva y creo que hemos contribuido a que el flamenco verdaderamente se mueva, sea conocido y valorado en toda la provincia», asegura Montero. Un trabajo que se pretende aglutinar con la creación de una confederación de peñas «uniendo Cáceres y Badajoz con el objetivo de focalizar los fondos públicos para su posterior distribución».
' Pasión por el Flamenco' vuelve por tercera vez a Llerena de la mano de la cantaora de Gévora Esther Merino y Paco Dávila «porque son dos grandes cantaores, porque Llerena es un buen pueblo flamenco, siempre nos han atendido muy bien», asegura Jorge Montero, «todas las galas son buenas, hay artistas mas famosos que otros pero no por eso es menos bueno el recital».
Al Ateneo se van acercando llerenenses aficionados al flamenco, curiosos, socios del ateneo, no socios que quieren apoyar este tipo de iniciativas. Esther y Paco calientan la voz mientras Juan Manuel templa la guitarra. Son dos cantaores que manejan todos los palos por eso este festival se antoja imprevisible. Porque como asegura Montero, «lo mismo te pueden cantar por flamenco puro que por cantes más livianos, pero ese repertorio depende de cada uno de ellos». El que una localidad tenga o no peña no determina que el espectáculo llegue allí. Cada vez que vamos 'procuramos animarlos para que pongan en marcha alguna peña. Así nacieron con mucha 'pasión por el flamenco', la peña de Cheles, o la de Zahínos. «Cuando fui personalmente a inaugurarlas sentí la gran alegría de ver a una afición que quería colaborar. Veías como poco a poco se iban dando de alta y que iban funcionando como Peña. Ver como la difusión del flamenco era una realidad, es comprobar que todo el trabajo tiene una gratificación», cuenta satisfecho Jorge Montero.
Este circuito llega a Llerena tras su paso por Badajoz en la Asociación de Arte Flamenco de la ciudad, por Jerez de los Caballeros, Cabeza la Vaca o Puebla de la Calzada.
El vicepresidente de las peñas provinciales asegura que «las dos ediciones anteriores felicité al público de Llerena por su afición, por su saber estar. El público de Llerena ha demostrado todo eso con creces y espero que esta noche también sea así».
Aún quedan dos galas de 'Pasión por el Flamenco'. Esta misma noche en Santa Amalia con La Kaíta, Alejandro Vega y El Peregrino al baile. El 6 de mayo en La Garrovilla con Raquel Cantero, Juan Carlos Sánchez y el toque de Joaquín Muñino, y por último el 13 de mayo en Quintana de la Serena con Pedro Cintas, El Madalena y Joaquín Muñino.
Cantes en la Plaza Alta
Por su nombre, su historia y por todo lo que guarda, la Plaza Alta sobrecoge. No podía haberse ubicado en mejor lugar la sede flamenca de la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Extremadura. En las notas de prensa, en las invitaciones, un aviso: 'hasta llenar aforo'. Frase que hace temblar al mejor aficionado, y que provoca que media hora antes de la conferencia, se vayan aglutinando los amantes del flamenco en torno al centro extremeño. El flamencólogo Francisco Zambrano habla de los creadores en el flamenco: extremeños y no extremeños, pero no está solo. Paco Dávila, Domingo Rodríguez, 'El Madalena' y el guitarrista Juan Vargas. Poderío, veteranía y saber estar del flamenco de nuestra tierra.
El auditorio del Centro se llenó e incluso muchos aficionados tuvieron que acomodarse en las escaleras para no perder detalle de esta charla amena y documentada sobre las creaciones en este arte: la taranta de Pepe El Molinero, las colombianas de Marchena, el fandango de Pérez de Guzmán. Domingo Rodríguez 'El Madalena' que mañana parte hacia Madrid al espectáculo extremeño que se celebra en Casa Patas, junto a Juan Vargas y otros artistas, cantó por tangos y jaleos «Tangos de Porrina que van dentro de los tangos extremeños pero con su sello personal. Lo creó él porque después los cantaron Enrique 'El Extremeño', Ramón 'El Portugués' o Juan Cantero. Las creaciones se justifican cuando otros la realizan no cuando las haces tú», asegura 'El Madalena'.
Esta actividad forma parte del I Ciclo de Conferencias Ilustradas. Una nueva forma de dar a conocer el flamenco y sus entrañas, a los que se acercan a este arte y a los que quieren ponerle nombre y sentido a esos pellizcos inexplicables que provoca el cante. Esta primera edición de conferencias tiene el objetivo de promocionar y difundir el arte flamenco no solo con la teoría, sino con la práctica. «Me sentí muy a gusto, porque tenía la guitarra de Juanito Vargas, con el que está asegurado el relevo de la guitarra flamenca extremeña. Estábamos en el escenario propio para ello, el ambiente te invitaba, aunque es complicado para el cantaor este tipo de conferencias. De buenas a primeras tienes que empezar a cantar, sin haberlo hecho anteriormente. Después de media hora hablando el ponente, te tienes que poner a cantar. Pero es una delicia escuchar a Zambrano, siempre aprendes algo de él», asegura 'El Madalena'.
Paco Dávila en cambio recreó estilos personales, como la taranta de Pepe el Molinero, fandangos de El Porrina o los de Pérez de Guzmán con letras del propio Francisco Zambrano. Más de una hora y media en las que se pudo escuchar y aprender de esos creadores de los que el flamenco se ha alimentado a lo largo de los siglos.
Pero este ciclo de conferencias no acaba aquí. El próximo 5 de mayo contará con José Luis Villares como ponente, que glosará la figura de Manolo Fregenal en su doble vertiente de intérprete y de creador. Le acompañarán al cante Juan Carlos Sánchez, y al toque, Francis Pinto. El 12 de mayo el ciclo acabará con una conferencia de Raquel Cantero sobre las aportaciones personales al flamenco de Pepe 'El Molinero'. Ella misma interpretará la teoría sobre el escenario, como ya hiciera en la peña flamenca de Llerena, acompañada por el guitarrista Francis Pinto.
El próximo mes de junio los aficionados pacenses tendrán una nueva cita con el flamenco en Badajoz capital en el ya tradicional Festival de Porrina . Montero adelanta algunos artistas, como Javier conde y su grupo, Marina Heredia, la familia Vargas y Paco Dávila. Organizado por la federación de peñas y patrocinado por la Diputación, los fondos van destinados a dos becas para estudiantes de guitarra flamenca que esa misma noche escucharán sus nombres durante el festival.
 

PILAR GARCIA "LLEGA UN MOMENTO EN QUE LA GENTE SUFRE POR TI, EN VEZ DE DISFRUTAR"

Pilar García Bailaora


A la edad en la que todos comenzamos a desenvolvernos en el mundo, Pilar García (Don Benito, 1984) ya estaba bailando. Con tres años empezó con las rumbas y las sevillanas, y a los siete ya estaba en la Peña Flamenca de Don Benito dando 'pataítas' como dice ella. Nueve años después se fue a Sevilla. La América de los artistas flamencos, la oportunidad de oro. Dejó los estudios y comenzó a trabajar en el flamenco, 'sin parar' nos asegura. Mientras tomaba clases en la Academia de Manuel Betanzos en la calle Rodrigo de Triana, se le presentó una buena oportunidad. Ser protagonista de una audición 'real', nada más y nada menos que con Cristina Hoyos. «Fui supernerviosa, fue algo muy grande encontrármela», relata entusiasmada.



-Son dos pruebas. Recuerdo que fue en el museo que ella y su marido tienen o tenían, porque creo que está a la venta. Cristina comenzó a dar unos pasos por tangos y los aspirantes teníamos que pillarlos. Luego en la audición individual había que realizar unos giros de diagonales para ambos lados.
-¿Y cómo le salieron?
-¡Fatal! (y comienza a reírse). Pero lo mejor fue conocerla. Cuando la vi, tan bajita, tan racial... fue como cuando vi a Manuela Carrasco tan grande, tan flamenca. Me impresionó tanto...
-¿Y le dio algún consejo?
-Estábamos allí miles y miles de personas. La pobre solo me decía 'tranquilízate, que no pasa nada'. Ya es bastante, ¿no? Que se acerque a la gente un figurón de su talla...
-¿Por qué?, ¿tanta altivez hay en el mundo del baile?
-Sí, hay mucha, pero bueno... (y sigue riéndose).
La sonrisa de anuncio de esta joven bailaora no hace más que acentuar su frescura, su juventud, sus ganas de comerse el mundo. Sin prisas, y con la sana ambición de ser simplemente lo mejor de ella misma, Pilar lucha en cada paso por subirse a un escenario como bailaora, ya que también desde los doce años acompaña con las palmas.
-Cuando se sube a un escenario, y 'solo' toca las palmas, ¿cómo consigue mantener los pies en el suelo y no arrancarse a bailar?
-Hay que aguantarse, si es verdad. Cada vez que estoy arriba, me encantaría salir siempre a bailar pero no es plan ¿no?. A mí me contratan de 'palmera' y si la cosa sale bien en el fin de fiesta salgo a bailar, si no, me quedo de 'palmerita', Terminas y luego en los camerinos: ¡vamos! Y la formas allí (y vuelve a reírse).
-¿Cómo se enseña al público a saber de baile?
-Una vez que sabes de cante puedes entender un poco de baile, pero muchos palos no son iguales. La soleá tiene que ser sentía pero no tan parada como en el cante porque va a compás, no se puede correr. En las bulerías hay que saber rematar bien, si has entrado bien., es muy difícil. Tienes que estar 'dentro'.
-¿Qué virtudes tiene que tener una buena bailaora?
-Lo primero, humildad. Humildad en la guitarra, en el cante, en el baile..., en todo. Después, querer aprender y nunca ser una 'superartista'.
-¿El pecado capital del flamenco es la soberbia?
-En este mundo hay poco, poquísimo compañerismo, y eso que no somos muchos en Extremadura. Hay poca humildad y la gente rivaliza todo el tiempo y no es así. Cada uno debe hacer lo que sabe: tú sabes lo tuyo, y yo sé lo mío.
-¿Hay un buen nivel en el baile flamenco extremeño?
-Sí que lo hay. Tenemos por ejemplo a Manuela Sánchez, es muy buena bailaora, una gran amiga y me encanta. Carmen Osado también, que es un poco extremeña y un poco madrileña, Jesús Ortega también es una primera figura.
-¿Se ha planteado luchar por el premio 'El Desplante' de La Unión?
-No, y pienso que no lo voy a hacer nunca porque los concursos no me gustan. No me parecen justos nunca, y no creo que lo vayan a ser ni conmigo, ni con ninguna de las otras bailaoras que se presenten.
-¿Ya no es necesario tener un premio en el currículo para subirse a un buen tablao?
-No creo que se necesite un premio para bailar o no. Es el público el que decide si te quiere ver bailando o no, tengas 'El Desplante' o no.
-Todos los artistas, o al menos la mayoría, sueñan con llevarse un premio de La Unión, ¿tanto da?
-Pero, ¡si el Premio Nacional de Córdoba es muchísimo mejor!. Para mí es una segunda parte del de Córdoba, La Unión va detrás de éste. Es más, en el de Córdoba quedó el premio al baile desierto, ¡y eran auténticas máquinas las que se presentaron! No se me pasa por la cabeza estar ahí (y ríe a carcajadas).
-¿Hay un tope de edad para subirse a un escenario?
-El arte no se te va, pero estéticamente llega un momento en que el público empieza a sufrir por ti, y no disfruta de ti. Es como cuando estás embarazada. Puedes hacerlo mientras el médico te lo permita, pero si es cierto que si el público sabe que estás embarazada de cinco o seis meses no disfruta de lo que estás haciendo, estéticamente... ya no es por ti, es por el público que empieza a sufrir.
-¿Hay una edad para retirarse?
-¿Retirarse?, ¿del todo?, pero ¡puedo seguir dando unas pataítas o algo!, ¿no? (vuelve a reírse a carcajadas). Creo que sí, en el baile sí.
-¿Cuál sería esa edad?
-Depende de cómo se sienta cada una. Hay algunas con sesenta años que están con una fuerza, y están delgadísimas, es que ¡pueden estar mejor que yo!
-¿Da vértigo ser la novia de Francis Pinto?
-Sí que lo da. Sientes más tensión.
-¿Y cuando comparte el escenario con él?
-¡Es tu novio! Te ve la cara en todo momento y da más vergüenza. Sientes que tienes más responsabilidad de lo normal, además, ahora todo el mundo dice: ¡es la novia de Francis Pinto! y yo todo lo que tengo me lo he ganado yo, a mí Francis Pinto como tal, no me ha dado nada, además sobre el escenario tengo que quedar mejor de lo que pudiera quedar si no fuera mi novio.
-¿ Y cuando están enfadados?
-Pues nada, en el escenario se olvida todo. Tienes que ser compañera. Nosotros ensayamos y me riñe cuando me tiene que reñir delante de los compañeros, o no, aunque no me da muchos consejos pero si me dice 'que haga lo que sé'. Tenemos que dividir lo que es la profesión de lo que no es, si queremos mantener la relación.
-¿Qué sueños le quedan por cumplir?
-Mi sueño es estar como estoy. No quiero subir más alto, no quiero estar en ninguna compañía. Quiero seguir así. Quiero mi vida y quiero seguir subiéndome a un escenario por Extremadura. Si viajo quiero estar dos días y volver. Quiero mi familia, mis hijos, y no pasarme toda la vida viajando en un avión sin tener una vida en condiciones.
-Cuando habla de familia, ¿se refiere a casarse con Francis Pinto?
-Sí, a tener mis hijos, mi casa, estar con mis padres, mis hermanos...
-¿Y cómo se imagina su boda?
-Misa flamenca seguro que tendré, aunque no creo que sea muy flamenca. Solo irán los que son nuestros amigos. No todos los cantaores o guitarristas de Extremadura. Ni yo voy a bailar en mi boda, ni él va a tocar. Queremos desconectar.

http://www.hoy.es/v/20110409/sociedad/llega-momento-gente-sufre-20110409.html

EL CANTE BIEN ESCUCHAO, ES MAS CANTE

La peña de Llerena se convirtió en un aula para acoger una clase magistral de un palo del flamenco: la soleá, a cargo de Raquel Cantero.
Peña flamenca de Llerena. Viernes, nueve y media de la noche. Acompaña la temperatura, la ciudad, el apoyo de los socios a una nueva cita con el flamenco. La puerta se abre, se cierra y se vuelve a abrir, y los aficionados van acomodándose en este 'templo del cante' tal y como denominó a esta peña Calixto Sánchez hace algo más de quince años, cuando pudo comprobar en una de sus primeras actuaciones que aquí los olés no eran gratuitos. Que el silencio se escuchaba profundo y desgarrador, cada vez que el cantaor se subía al tablao. La Peña Flamenca Cultural de Llerena se encuentra situada en una histórica casa. La misma que acogía hace más de un siglo los diezmos y las primicias. Aquí, el pueblo pagaba sus tributos al gobierno y a la Iglesia con especies. Ahora regalan arte.
Entre estas históricas paredes no se escucha 'flamenquito', ni copla española. Se valora, pero no se comparte. Aquí se reúnen ortodoxos, 'catedráticos del cante' tal y como denominó a sus socios Marcelo Rodríguez Boceta, presidente de esta peña ante un sorprendido 'Cabrero', cuando vio que el público no sobrepasaba los 60 asistentes en una de sus actuaciones. Y es que este cantaor al día siguiente, reuniría en una ciudad de Barcelona a casi dos mil aficionados.
En Llerena, esta peña lleva más de veinticinco años ofreciendo festivales de primer nivel, y con mucho esfuerzo en todos los sentidos -nos asegura una de sus socias- se sigue trabajando por mantener esa premisa: la de la calidad ante todo.
Diez de la noche. La Peña Flamenca Cultural de Llerena se convierte en un aula. En una universidad al más alto nivel. En una clase magistral de palos del flamenco. Del pequeño cuarto donde se reúnen los artistas antes de un espectáculo sale Raquel Cantero. Cantaora y estudiosa del cante (está a punto de doctorarse en Flamencología por la Universidad de Sevilla). Le sigue Juan Manuel Moreno, guitarrista cacereño. Ella sonríe nerviosa a los aficionados. No es la primera vez que pisa sus tablas. Él se mantiene en silencio, agarrado al mástil de la guitarra. Otra puerta, y el lugar, donde los aficionados en 'poyetes' y sillas se preparan para recibir una clase que pondrá el por, para, qué, quien y por qué a su afición.
Antes de llegar a la pequeña escalera que sube al escenario, Raquel saluda al presidente. Él siempre se sienta en el mismo sitio. Pegado al tablado, baja la cabeza y se dedica a escuchar. Los pasos de Raquel Cantero sobre las tablas marcan el primer compás.
Un niño rompe a llorar y su madre, rápidamente, lo saca de la peña «aquí hemos venido a escuchá niño». Primera lección de flamenco. Con apenas tres años va camino de hacerse un buen aficionado.
«Buenas noches. Quiero daos las gracias y quiero agradecer a Marcelo y a la peña la labor tan inmensa que hacen por el flamenco extremeño». Raquel se presenta ante los aficionados. Hace mucho tiempo que pisó la peña por primera vez, y reconoce que para ella estar aquí, es algo especial.
«Voy a intentar que sea una clase, no sé si magistral». Sus padres, Eugenio y Nina, también cantaores, la observan desde la última fila. Javier, su novio, no para de moverse. Quiere que todo salga bien.
Raquel explica que lo importante de esta clase es que tenga una base didáctica, «sería lo más fácil coger mis folios y ponerme a leer. No es mi intención. Voy a intentar que ustedes aprendan un poquito, al igual que yo voy a aprender de ustedes».
La cantaora explica que va a ser un curso de especialización y que el palo elegido es la soleá, «y es que uno puede volverse loco de las muchas variantes que hay».
Este tipo de clases magistrales no son muy frecuentes en las peñas pacenses, de ahí la importancia de la iniciativa llerenense, que apuesta por la afición y la formación. Jornadas de especialización que en cambio sí se dan en Festivales de la talla de La Unión, en Murcia, donde durante los quince días aproximados en los que se celebra el Festival diversifican la oferta no solo con el premio a la Lámpara Minera, sino también con el estudio, entre otras actividades.
Cantero se abstiene de decir el nombre de la peña flamenca de la que contará una anécdota, «en una ocasión, cuando terminé de cantar por seguiriyas, un presidente me hizo un comentario muy poco apropiado porque me dijo que 'esa canción era muy triste', si eso viene de la boca de un presidente... en ese caso, sí tendría sentido hacer una clase magistral con todos los palos, y explicarlos de forma general. Ahí sería evidente hacerlo. Aquí no».
Sobre el escenario, la guitarra de Juan Manuel Moreno aguarda la mano o el gesto de la cantaora para hacerla sonar. En las tablas, Cantero y una pizarra analizarán la soleá, «vemos que en Alcalá hay 11 variantes, en Utrera 6, en Jerez 13, en Marchena 2 y en Triana hay localizadas 42 variantes distintas».
Los aficionados abren los ojos, relajan el cuerpo y tensan el corazón. Formación para la emoción. Clase magistral de una maestra para maestros. Silencio total. Nadie se levanta a la barra de la peña, vaya el respeto por delante.
Prosigue la clase: «todas las variantes de la soleá, sumadas, nos dan 95 variantes tal y como aseguran Luis y Ramón Soler. Estas variantes reciben el nombre de aquellos que la han recreado. Para que se den cuenta de lo complejo que puede ser el flamenco. Si esto pasa con un palo, imagínense con el resto».
Humildad, humildad y humildad. ¿no es eso lo que tanto repiten los artistas?, y es que después de escuchar a Raquel Cantero nos damos cuenta de que en este mundo tan arduo como es el flamenco necesita formación, dedicación y estudio.
Sigue el silencio en la peña flamenca y Llerena continúa respetando un evento de estas características. Ni un grito en la calle, ni una voz más alta que otra. Hay que respetar, para ser respetados. Por eso aquí, no se oye ni una mosca.
Se escuchan las seis cuerdas de la guitarra de Juan Manuel Moreno. Raquel se sacude los restos de tiza en sus manos, y deja a un lado la pizarra. Se acabó la teoría, empieza el cante. Vestida de 'paisana', Cantero mueve los folios de la mesa, se acerca el micro y se nos presenta cantaora.
Ejecuta una misma soleá en la que aprenderemos a 'ver' ocho estilos diferentes: Agustín Talega, La Roezna, o Joaquín el de la Paula. Debe ser complicado enfrentarse a un público con tanto silencio. Aquí no se regalan aplausos, no se regalan piropos, y los aficionados no 'quitan ojo'.
«Nunca se puede tomar como referencia una letra para saber el estilo de una soleá, o de cualquier palo. Una letra no sirve para identificar un palo. Lo único que diferencia unos palos de otros es su música, su melodía».
Raquel se centra en Joaquín de la Paula, un cante que denomina 'entrante'. «Si yo pinto esta música -y dibuja sobre la pizarra- podíamos decir que es muy lineal, y que termina hacia abajo». Y vuelve a cantar. Retoma la lección: «esa forma de ligar los tercios es muy característico de Joaquín Talega».
Pregunta a los aficionados: «cuando ustedes se aburran, cortamos y nos tomamos una cervecita, ¿vale?». «No, no», responden los socios de la peña. Y siguen absortos en la clase.
Raquel para y sonríe: «os veo muy serios», y el público, entregado, le responde: «no, no es que somos unos alumnos muy buenos». «Dame tono Juan Manuel, por favor», y sigue la lección.
Y sí, deben ser buenos alumnos porque hasta los más aficionados al cante pueden sentir cierto cansancio en casi dos horas de clase escuchando únicamente soleá. Teniendo en cuenta además que, tal como explicó Cantero, existen casi un centenar de formas de cantarla.
Pero nadie se mueve. Todos en sus sillas.
'La Serneta', presenta. ¿Y cómo suena este cante de La Serneta? Suena así... «Que te quiero bien lo sabes, que te quiero bien lo sabes pero no lo comunico, contigo, ni con 'naide', pero no lo comunico, contigo, ni con 'naide'», finaliza y suelta un «vale».
El mismo 'vale' que podríamos soltar cualquiera de nosotros ante un mínimo esfuerzo, y es que Cantero tras bordar una soleá de la cantaora jerezana, vuelve a hablar con una voz limpia y clara en la que no adivinamos el más mínimo detalle de sobreesfuerzo. El cante le sale natural.
Se anima la afición. El vicepresidente de la Peña, Isidoro Jaramillo pregunta a Raquel. Ella le responde que a ver si ella lo sabe, que él sabe mucho. Otra pregunta, ¿por qué se crean los estilos en el cante?, Raquel solícita le responde que «en el siglo XIX, que es cuando se recrearon la mayor parte de estos estilos, el cante se transmitía de forma oral. El cantaor lo escuchaba y luego lo hacía a su forma, así se creaba el estilo».
La noche va avanzando. Empieza a refrescar. Son las doce de la noche, y le pregunto al novio de Raquel Cantero, a Javier: «¿cómo la ves?». Bien, bien, contesta orgulloso.
Ella continúa: el estilo del Mellizo, el otro, es 'más valiente'. Valiente ella, y se agarra a la pizarra y nos canta 'el melisma más rizado' del Mellizo. Y comienzan los olé.
'Al seis, al cuatro...' Raquel desliza su voz por el mástil de la guitarra de Juan Manuel Moreno al igual que por el corazón y la mente de los aficionados se van desgranando los diferentes estilos de la soleá. Ahora con los alfareros de Triana, Raquel se pone a cantar de nuevo... Cada intérprete precisa de un tono, y la cejilla se mueve por cada traste de la guitarra convertida en abanderada de la soleá, «... que duerma quien tenga sueño, que yo no despierto a nadie...».
Y así se despidió Raquel de sus alumnos. De su afición. «Gracias por guardar tanto silencio. Espero que hayamos cumplido con el objetivo de que al menos el 10% de lo que se haya dicho aquí se lo lleven a casa, pero no como deberes, sino aprendido».
La clase se clausura con un fuerte aplauso. El aula se cierra. La pizarra se borra, y el flamenco se queda en el aire, hasta la noche siguiente.